Generosidad, actitud del corazón
Padre Jorge Humberto Peláez S.J
Director general de la Congregación Mariana
Guía para cultivar la generosidad.
¿Cómo transformar tu entorno compartiendo lo que eres?
¿Alguna vez has sentido que dar no es solo entregar algo material, sino vaciar un poco de tu alma para llenar la de otro? En un mundo que nos empuja al individualismo, redescubrir la generosidad no es una opción, es una necesidad del espíritu. Te invito a reflexionar sobre por qué la verdadera riqueza no está en lo que acumulas, sino en la capacidad de tu corazón para abrirse a los demás.
Amigas y amigos, quiero invitarlos a que hagamos un alto en el camino para reflexionar sobre la generosidad. ¿Qué es la generosidad? Es mucho más que dar unas monedas cuando nos detenemos en un semáforo.
¿Qué es la verdadera generosidad?
La generosidad consiste en una sensibilidad especial ante el sufrimiento de nuestros hermanos. Es como un radar interior que nos permite percibir el dolor, la soledad y las tristezas de las personas que nos rodean.
No es suficiente con percibir sus necesidades. Necesitamos abrir los brazos para acoger al que sufre.
La generosidad no depende del nivel socioeconómico
Ahora bien, la generosidad no es un atributo o característica de un grupo social particular. Simplemente, recordemos nuestras experiencias:
- Todos conocemos a personas muy acomodadas, con muchos recursos económicos, que comparten lo que tienen; y también conocemos a personas muy ricas egoístas y amarradas.
- Igualmente, conocemos a personas de muy escasos recursos, que no dudan en compartir lo poco que tienen; y también conocemos a personas pobres muy egoístas.
Por eso afirmamos que la generosidad es una actitud del corazón.
Mira esta cápsula de la Generosidad y el Espíritu Santo.
Formas de ser generosos más allá del dinero
No consiste solo en dar dinero. Es mucho más que eso. Ser generoso es:
- Dar nuestro tiempo.
- Compartir nuestros conocimientos y experiencia.
- Brindar una sonrisa.
- Acompañar a quienes están solos.
Por eso no hay disculpas para no ser generosos. Aunque no tengamos dinero, siempre es posible dar un poco de nosotros.
El reto de cultivar la generosidad hoy
No es fácil cultivar esta actitud del corazón porque estamos inmersos en una sociedad profundamente egoísta que solo piensa en el beneficio individualista.
La cultura de la generosidad hay que inculcarla desde el hogar, de manera que desde allí se aprenda a compartir:
- Con los hermanitos.
- Con los compañeritos del colegio.
- Con los niños más necesitados que pasan la Navidad sin un juguete y sin un plato de comida caliente.
Encomendémonos a Nuestra Señora de los Lirios para que nos enseñe a tener un corazón grande para amar y compartir.




