Homilía del Santo Padre Francisco 

Desde la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el Santo Padre Francisco dio inicio al camino de la cuaresma, con la Santa Misa y la bendición e imposición de la ceniza. Francisco inició citando las palabras del Profeta Joel, quien nos hace un llamado a encontrarnos con Dios «vuélvanse a mí de todo corazón» (J/2,12) y puntualizó en que la cuaresma es “un viaje de regreso a Dios”, una oportunidad en la que Él llama a nuestro corazón, para sacar el espacio para reunirnos en oración y gratitud. En la vida siempre tendremos muchas cosas que hacer, pero la que nunca debemos dejar de lado es la relación con el Señor, Él debe ser nuestro primer pensamiento y prioridad, pues su amor no se pospone. 

La cuaresma nos permite retomar ese camino para encontrarnos con nuestro Padre Celestial, sus propósitos, principios, valores y nuestra verdadera misión como cristianos. Este es el momento para reflexionar sobre las decisiones que tomamos y cómo estas pueden afectarme a mí mismo y a quienes me rodean, para finalmente retomar el camino que conduce a Dios y del que no nos debemos alejar. 

Reflexionar sobre el verdadero sentido de la cuaresma es preguntarnos ¿Hacia dónde está orientado mi corazón? ¿Vivo para agradar al Señor, o para ser visto, alabado, preferido, puesto en el primer lugar y así sucesivamente? ¿Tengo un corazón firme en Dios? Esas son las preguntas que cada uno debe responderse, para mejorar y liberarse de todas las cargas negativas, apegos a los vicios y las apariencias, sabemos que solos no podemos hacerlo, por eso es necesario buscar a Jesús, contarle nuestros pecados, pedirle sanación y misericordia, para que renueve nuestros corazones. 

La celebración de la ceniza sobre la cabeza, nos recuerda que “polvo somos y en polvo nos convertiremos” pero Dios lo ha impregnado con su Espíritu de vida, para volver a él cada vez que sintamos que perdemos el rumbo de nuestra vida y podernos llenar del fuego de su alabanza, que elimina todo sufrimiento. 

Hoy Francisco nos invita a darle la mano a Dios, para que sea Él quien guíe nuestra vida y nos inclinemos con gratitud para recibir las cenizas que nos restaura y llena

de humildad para hacer lo mismo con nuestro prójimo. Recuerda que la confesión es el primer paso para el encuentro con Dios, que Él no nos juzga y que por el contrario nos abre sus brazos ofreciéndonos su misericordia infinita y su amor.

"Fratelli Tutti"

Beatificación de Carlos Acutis

Horario: Miércoles 9:00 am

Presentación: Juan Carlos Greiffenstein