Toma de decisiones prudentes:
El secreto para decidir bien
Padre Jorge Humberto Peláez S.J
Director general de la Congregación Mariana
¿Cuántas veces has tomado una decisión en caliente de la que te arrepentiste minutos después? A diferencia de los animales, las personas tenemos el poder de elegir, pero un solo impulso puede cambiarlo todo. Descubre la clave para reflexionar con calma y elegir siempre la mejor opción.
En la vida diaria, los seres humanos debemos tomar decisiones. La mayoría de ellas son sobre asuntos muy simples. Pero hay otras más complejas. La toma de decisiones es un asunto específicamente humano. Los animales no tienen este problema. Sus respuestas ya están programadas por el instinto. Si duda de esto, basta con pisar la cola a un perro e inmediatamente sabrá cuál es su respuesta.
Claves para la toma de decisiones conscientes
Amigas y amigos, en nuestra reflexión de hoy exploraremos algunos elementos que nos ayudarán a tomar decisiones prudentes. El primer consejo es no tomar decisiones “en caliente”, es decir, no reaccionemos inmediatamente, pues lo más seguro es que nos equivoquemos. Contemos hasta diez, respiremos profundo y reflexionemos.
Evita la trampa de la satisfacción inmediata
En segundo lugar, no nos dejemos deslumbrar por la conveniencia a corto plazo. Puede ser que algo que nos parece muy “chévere” ahora, pero nos puede causar daño en el futuro.
En tercer lugar, preguntémonos si esa alternativa particular nos ayuda a ser mejores personas, contribuye a nuestra salud física y mental, fortalece nuestras relaciones familiares. Todo lo que hacemos hoy tiene consecuencias en el futuro.
La conciencia moral ante el análisis de pros y contras
Tengamos en cuenta que en muchas situaciones de la vida se entremezclan factores positivos y negativos, luces y sombras, valores y antivalores. Por eso no nos podemos apresurar Nuestra conciencia debe ser como una balanza bien calibrada, que siempre se inclina hacia los valores y no simplemente hacia lo que nos parece más cómodo o placentero.
Pidámosle a Nuestra Señora, fuente de la sabiduría, que nos ilumine en la toma de decisiones.




