San Ignacio de Loyola:
¿Cómo hallar la paz interior?
Padre Jorge Humberto Peláez S.J
Director general de la Congregación Mariana
A veces, la mayor derrota es en realidad la puerta de entrada hacia tu verdadero propósito. Descubre a continuación cómo las heridas de un hombre se convirtieron en la guía que hoy sigue transformando millones de vidas.
¿Quién fue San Ignacio de Loyola y por qué se celebra el 31 de julio?
El 31 de julio, la Iglesia celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola, un personaje del siglo XVI que conserva todo su vigor y ha dejado una huella muy profunda en la Iglesia por la riqueza de su espiritualidad y por las innumerables obras apostólicas que se nutren de su carisma.
De la vida militar a la conversión espiritual
Amigas y amigos, los invito a explorar un poco la vida de este personaje tan especial. En una primera etapa, Ignacio buscó su realización a través de la vida militar. En esa época era el camino normal para alcanzar el éxito y el reconocimiento social. Pero fue herido gravemente en la ciudad de Pamplona, y su proyecto de vida militar se derrumbó. Dios lo quería en un lugar diferente.
Para entretenerse durante la convalecencia, leyó lo único que había en su casa, que eran las Vidas de los Santos y allí se le fue manifestando Dios.
Los Ejercicios Espirituales: Una guía para encontrar el sentido de la vida
Ignacio de Loyola condensó el rico proceso de su conversión, en los Ejercicios Espirituales. Los Ejercicios son una hermosa experiencia de encuentro con nosotros mismos, de encuentro con la pregunta sobre el sentido de la vida (¿para qué estoy en este mundo?) y de encuentro con la Persona de Jesús a través de la oración.
Esta experiencia de los Ejercicios nos enseña a leer las mociones del Espíritu Santo en nuestro interior; es lo que se llama el “discernimiento ignaciano”. A través de la meditación de la vida de Cristo iremos asimilando la fuerza transformadora de dos verbos muy potentes que están en las entrañas de la espiritualidad ignaciana: amar y servir.
En estas dos palabras, en el amor y en el servicio, encontraremos la paz interior y el propósito de nuestras vidas. Llevados de la mano por Ignacio, aprenderemos a descubrir la presencia de Dios en todos los momentos de nuestras vidas.
La creación es un libro abierto que nos habla del amor y de la misericordia de Dios.
Hoy damos gracias a Dios por ese regalo maravilloso que ha sido Ignacio de Loyola, cuya espiritualidad ha sido fuente de inspiración para innumerables personas a lo largo de los siglos.




