María Auxiliadora ayudanmos con está suplica.
El hambre en el Mundo, un grito que no podemos ignorar.
Pensar en tantos hermanos nuestros que pasan hambre, que no tienen qué comer, nos encoge el alma. Es una realidad que nos interpela y nos causa tristeza. Llevamos ante ti María esta terrible necesidad, pidiéndote que muevas nuestros corazones y los de muchos para que nadie en el mundo sufra por falta de pan.
Madre compasiva, tú que conoces las necesidades de los más pobres, mira con ojos de ternura a tantos hijos tuyos que hoy sufren la tortura del hambre.
Te pedimos, Madre Auxiliadora, que inspires la generosidad en quienes tienen más, que seamos capaces de compartir lo nuestro por poco o mucho que sea y de NO ser indiferentes ante el sufrimiento ajeno.
Mueve conciencias, impulsa políticas justas, rompe las estructuras que generan pobreza y desigualdad.
Ruega a Jesús, el Pan de Vida, para que no falte el pan material en ninguna mesa y para que todos puedan saciar su hambre y su sed de justicia y dignidad.
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.






