Las Cenizas:
Oración para el miércocles de ceniza
“Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial” Mateo 6,1
Que estas cenizas sobre mi frente no sean un disfraz de piedad ni un rito vacío para limpiar culpas superficiales. Que sean el reconocimiento honesto, crudo y radical de mi propia finitud. Soy polvo, soy fugacidad, soy un suspiro en la historia de la creación. Al aceptar mi mortalidad, líbrame de la angustia de querer controlarlo todo. Que el polvo me recuerde que no soy Dios y que mis planes de grandeza son castillos de arena. Que esta conciencia de muerte no me paralice, sino que me mueva a amar con urgencia, sin postergar la bondad para un mañana que no me pertenece.




