Oración de Fe y Fortaleza por los Rescatistas de Colombia
Padre celestial, Dios de toda consolación y fuente inagotable de vida, hoy elevamos nuestra voz con el corazón profundamente conmovido pero afianzado en la esperanza, clamando por nuestra amada Colombia en medio de esta dolorosa prueba tras el terremoto del 10 de agosto. Tú que conoces el dolor humano y no te mantienes distante ante la angustia, mira con infinita misericordia a cada uno de los hombres y mujeres que hoy entregan su aliento y arriesgan su propia integridad entre los escombros para salvar la vida de sus semejantes.
Te pedimos, Señor, que derrames sobre cada rescatista, bombero, paramédico, médico, policía, soldado y voluntario una dosis extraordinaria de sabiduría. Ilumina sus mentes con claridad celestial para que sepan exactamente dónde buscar, cómo actuar en segundos críticos y qué decisiones tomar bajo extrema presión. Que cada paso que den esté guiado por tu luz para discernir los caminos más seguros en medio de la destrucción.
Llénalos de una fortaleza física, mental y espiritual que sobrepase todo entendimiento humano. Cuando las fuerzas corporales pretendan fallar, cuando el cansancio pese en sus hombros, el polvo dificulte su respiración y las horas parezcan eternas, sé tú el motor que renueve sus brazos, sostenga sus rodillas y mantenga inquebrantable su determinación. Que en cada momento de agotamiento sientan un impulso divino que los empuje a seguir adelante, porque en sus manos descansa la esperanza de todo un país.
Conmueve sus corazones con entendimiento y compasión, para que sean brazos de alivio, consuelo y dignidad en medio de la angustia. Que puedan sostener con ternura la mano de quien clama en la oscuridad, transmitir serenidad a las familias que esperan con el alma en vilo y llevar una palabra de aliento a los abatidos. Guarda sus propias vidas de todo peligro, protege a sus familias que los aguardan con amor en casa y multiplica de manera milagrosa el fruto de su trabajo en el terreno.
Señor, bendice la solidaridad de nuestra nación, restaura a los heridos, trae paz a los hogares afligidos y haz que cada vida rescatada sea un testimonio vivo de tu gracia y de la victoria de la vida sobre la tragedia.
En el poderoso nombre de Jesús, Amén.





