El Señor nos escucha
¿Por qué sientes que hablas solo? El arte de detectar la respuesta de Dios.
Nos desespera que Dios no conteste con un WhatsApp o una señal en el cielo. Pero Dios no es un asistente virtual; es el aire que respiras. Él escucha el grito que ni tú mismo sabes nombrar. Su respuesta no siempre es cambiar tu situación, sino cambiarte a ti para que puedas atravesarla. Si sientes que Él no te oye, quizás es porque estás esperando una voz externa cuando Él te está hablando desde tu propia paz interior.
Pidamos oración para entender y perdonar
Ayúdame a perdonar, no desde la superioridad moral de quien se siente perfecto, sino desde la humilde conciencia de mi propia y profunda fragilidad. A menudo perdono como quien concede una gracia real, manteniendo una distancia de orgullo con el ofensor. Quítame esa arrogancia. Que al mirar el error ajeno pueda reconocer las semillas de ese mismo error en mi propio corazón. Que mi perdón sea el de un mendigo que ayuda a otro mendigo a encontrar el camino hacia el pan. Que no guarde facturas pendientes ni cicatrices infectadas; que aprenda a soltar la ofensa para que mis manos queden libres para volver a abrazar sin reservas ni condiciones.
La Carta al Silencio: Escribe una carta de tres párrafos a Dios contándole lo que más te duele hoy. Luego, quédate 2 minutos mirando el papel. Siente cómo, al sacarlo de ti, ya no estás solo con esa carga.
“El Hijo del hombre será entregado, lo condenarán a muerte, lo crucificarán y al tercer día resucitará” Mateo 20,18-19
Si realmente crees que te escucha, el siguiente paso es lo más difícil. Confiar en Dios, el salto al vacío sin red de seguridad.
Por: Cristian Molina G.





