El Plan de Dios
¿Cuál es el plan de Dios para tu vida? Pista: No es un guion de película.
Nos obsesiona saber «qué quiere Dios» como si fuera un plan maestro secreto que debemos adivinar para no ser castigados. El plan de Dios no es un mapa cerrado, es una invitación a ser la mejor versión de ti mismo. Su voluntad es que ames, que seas libre y que sanes tu entorno. No busques grandes revelaciones; busca dónde puedes servir hoy. El plan de Dios se escribe con tus decisiones diarias, no en las nubes.
La Escucha Incómoda
Señor, que mi oración no sea un monólogo de peticiones egoístas o una lista de deseos para mi bienestar personal, sino un ejercicio de escucha incómoda y valiente. Me gusta hablarte, pero me aterra dejarte hablar a ti, porque tus palabras suelen pedirme que me mueva de mi sitio. Dame el coraje de permanecer en silencio ante tu Palabra, permitiendo que ella juzgue mis intenciones y cuestione mis seguridades. Que no busque en la oración la confirmación de mis propios prejuicios, sino la luz para ver mis errores. Que aprenda a escuchar lo que no quiero oír, sabiendo que en esa incomodidad reside mi única posibilidad de crecimiento y conversión verdadera.
«La Pregunta de Oro» Ante cada decisión hoy, no preguntes «¿qué me conviene?», sino: «¿Qué opción me permite amar más y mejor?». Esa es la brújula del plan de Dios.
Para cumplir ese plan, hay que dejar de pelear con lo que no nos gusta. Mañana: Aceptación, el arte de dejar de sufrir por lo inevitable.
Por: Cristian Molina G.





