Dios vs. Brujerías
¿Fe o superstición? Por qué un cristiano no necesita hilos rojos ni cristales.
Es increíble: confiamos en el tarot, en las energías de las piedras o en no pasar bajo una escalera, pero nos cuesta creer que un Padre nos ama. La superstición es el miedo disfrazado de control. La brujería te hace esclavo de rituales; la fe te hace libre para amar. Si Dios es el Señor del universo, ¿qué poder puede tener un cuarzo o una carta sobre tu vida? Deja de buscar muletas mágicas y empieza a caminar con la seguridad de quien se sabe hijo del Rey.
Señor, que este tiempo de desierto me devuelva la capacidad de asombro ante lo pequeño, lo lento y lo cotidiano. He perdido la facultad de maravillarme por el milagro de un amanecer, por el sabor del pan o por el misterio de una conversación sincera. Mi mirada se ha vuelto cínica y cansada, como si ya lo hubiera visto todo. Devuélveme los ojos de un niño que descubre el mundo por primera vez. Que aprenda a ver tu rastro en la belleza de la creación y en la dignidad inquebrantable de los que sufren. Que el asombro sea mi oración más constante, recordándome que cada instante es un regalo gratuito de tu amor creativo que no deja de sostenernos.
«El Despojo de Fetiches» Revisa tu billetera, tu casa o tu muñeca. ¿Hay algo a lo que le das «poder» de protección? Deshazte de ello. Haz la señal de la cruz y di: «Mi futuro está en manos de Dios, no del azar».
Cuando dejas de intentar adivinar el futuro, por fin puedes preguntar: Mañana: ¿Cuál es el plan de Dios para mí?
Por: Cristian Molina G.





