La Verdad | El cansancio de las mil máscaras
Vivir en la verdad
Estamos agotados de fingir. Fingimos que somos felices en Instagram, fingimos que somos santos en la iglesia y fingimos que tenemos todo bajo control en el trabajo. La mentira es una prisión de alta seguridad. Vivir en la verdad es el riesgo más hermoso que puedes correr. Significa decir «no sé», «tengo miedo» o «estoy fallando». Dios no puede trabajar con la máscara que te pones; solo puede trabajar con el humano real que se esconde detrás. Hoy, sé honesto con una sola persona. Verás que el mundo no se acaba, al contrario, empieza a ser habitable.
Oremos juntos para descubrir nuestra propia verdad.
Libérame, Señor, de la tiranía de mi propia imagen, de ese ídolo que he construido en las redes y en las mentes de los demás. Paso más tiempo editando mi vida que viviéndola, más tiempo buscando el aplauso que buscando tu rostro. Que en estas semanas aprenda a no ser el centro de mi propia historia. Que aprenda a ser un actor secundario que sirve con alegría, un testigo que no reclama protagonismo. Enséñame el gozo de la invisibilidad, la paz de no tener que demostrar nada a nadie. Que mi único público seas tú, y mi única recompensa, la paz de una conciencia limpia.
«El Espejo Crudo» Mírate al espejo a los ojos por 60 segundos. Sin filtros, sin juzgar tus arrugas. Di: «Este soy yo, con mis sombras, y Dios me ama así». Siente la descarga de adrenalina de la honestidad.
“Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto” Mateo 4,10
Por: Cristian Molina G.





