Oración de confianza al Señor de la Divina Misericordia
Señor Jesús, Divina Misericordia,
hoy me acerco a Ti tal como soy… sin filtros, sin máscaras, con todo lo que llevo por dentro.
Con mis dudas, mis miedos, mis caídas… pero también con ese deseo sincero de no soltar Tu mano.
A veces me cuesta confiar,
a veces siento que no soy suficiente,
que fallo más de lo que quisiera,
y que mi fe se vuelve pequeña frente a lo que vivo.
Pero hoy elijo mirarte a Ti y recordar que Tu misericordia es más grande que todo eso.
Jesús, en Ti confío…
aunque no entienda lo que pasa,
aunque el camino se vea incierto,
aunque mi corazón esté cansado.
Confío en que Tú no te cansas de mí,
en que no te alejas cuando fallo,
en que siempre estás dispuesto a empezar de nuevo conmigo.
Enséñame a soltar el control,
a dejar de querer tener todo resuelto,
y a descansar en la certeza de que Tú estás obrando, incluso cuando no lo veo.
Cúrame por dentro, Señor,
toca esas heridas que a veces escondo,
esas inseguridades que me hacen dudar de Tu amor.
Recuérdame que soy valioso, que soy amado, que tengo un propósito.
Hoy pongo mi vida en Tus manos:
mis sueños, mis planes, mis luchas, mis relaciones… todo.
Haz lo que quieras conmigo, pero no me sueltes nunca.
Jesús de la Divina Misericordia,
en medio de este mundo tan acelerado y tan confuso,
hazme un corazón firme, confiado y lleno de paz.
Y cuando vuelva a dudar…
recuérdame suavemente, como solo Tú sabes hacerlo,
que Tu misericordia siempre me alcanza.
Amén.





