Oración a la Santísima Trinidad
Padre amado,
hoy quiero detener mi corazón un momento
para mirarte a Ti,
Dios que eres amor perfecto,
Dios que nunca me deja solo.
Gracias Padre, porque aun cuando me equivoco, sigues creyendo en mí.
Gracias por cada abrazo invisible, por cada oportunidad nueva, por sostenerme incluso en los días en que nadie nota mis lágrimas.
Jesús, amigo fiel, gracias por caminar conmigo.
Gracias porque no eres un Dios lejano, sino un Dios cercano, que entiende mis luchas, mis miedos y también mis sueños.
Enséñame a amar como Tú, a perdonar sin orgullo, a vivir con un corazón limpio y a no tener miedo de seguirte.
Espíritu Santo, ven a llenar mi vida.
Entra en mis pensamientos, en mis heridas, en mis planes y en mi futuro.
Haz arder en mí una fe verdadera, de esas que no se esconden, de esas que iluminan incluso en medio de la oscuridad.
Santísima Trinidad,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
hagan de mi corazón un lugar de paz.
Que cuando me sienta perdido, recuerde que nunca camino solo.
Que cuando me falten fuerzas, Tu amor me levante.
Y que cuando el mundo me diga que no valgo, Tu voz me recuerde que soy amado infinitamente.
Hoy quiero entregarte mi vida tal como es:
mis alegrías, mis dudas, mis heridas, mis sueños.
Transforma todo aquello que me aleja de Ti y ayúdame a vivir con más amor, más fe y más esperanza.
Que esta celebración de la Santísima Trinidad me recuerde que fui creado por amor, salvado por amor y acompañado todos los días por Tu amor.
Amén.





