Oración a la Madre Carmen Rendiles
Madre Carmen Rendiles,
mujer de corazón humilde y alma encendida en el amor de Cristo, tú que consagraste tu vida al servicio,
a la oración y a la entrega silenciosa,
hoy me acerco a ti con el alma abierta y el corazón necesitado.
Tú que supiste amar sin límites,
que ofreciste tus dolores y limitaciones por amor a Jesús, mira mis propias debilidades, mis luchas y mis heridas.
Te presento, Madre, mi vida con todo lo que soy:
mis sufrimientos, mis miedos, mis anhelos y mis cansancios. Intercede ante el Señor para que su gracia me fortalezca,
para que su amor me renueve,
y para que su voluntad se cumpla en mí con fidelidad y paz.
Madre Carmen,
enséñame a confiar aun cuando no entiendo,
a ofrecer mi cruz con serenidad,
y a encontrar en cada día una oportunidad para amar. Tú que caminaste en medio de la fragilidad humana, muéstrame cómo se puede ser fuerte desde la fe, cómo se puede ser alegre en medio de la prueba, y cómo se puede servir incluso desde el dolor.
Te pido, intercesora bondadosa,
que lleves mi súplica a los pies del Sagrado Corazón de Jesús. Ruega por mi sanación,
por la paz de mi alma y por el alivio de quienes sufren. Que el Señor me conceda, por tu oración,
la salud del cuerpo, la claridad del espíritu
y la fortaleza interior para seguir confiando en su amor.
Madre fiel, hija obediente de la Iglesia,
que con tus manos consagradas formaste comunidad, inspírame a vivir en la caridad, en la unidad y en la esperanza. Que mi fe no se apague,
que mi corazón no se enfríe,
y que en cada paso de mi camino
sienta la ternura maternal de tu intercesión.
Madre Carmen Rendiles,
luz de fe en medio de la oscuridad,
ruega por mí, por mi familia y por todos los que te invocan con devoción. Que por tu ejemplo aprendamos a servir sin medida,
a amar sin condiciones
y a vivir siempre confiados en el amor infinito de Dios.
Amén.




