Evangelio de hoy jueves 15 de octubre
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.»
Mateo 11, 25-30
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Palabra del Señor
Reflexión del evangelio
Ser puentes y no obstáculos: La verdad que desacomoda y transforma
La dura confrontación entre Jesús y las autoridades religiosas en el Evangelio de Lucas (11, 47-54) expone una contradicción recurrente en la experiencia humana: la facilidad para venerar a los profetas del pasado frente a la resistencia para escuchar la voz viva de Dios en el presente.
Honrar la memoria sin cerrar el corazón al hoy
Es sencillo admirar a los santos e historiados de tiempos pasados porque sus palabras ya no causan un impacto directo en las dinámicas actuales. Lo exigente radica en acoger la verdad de Dios hoy, especialmente cuando esa palabra cuestiona los intereses personales, desacomoda las falsas seguridades y revela las fallas del corazón. Rendir culto externo mientras se rechaza la conversión interior es convertir la fe en una estructura vacía.
La llave de la ciencia: Abrir el camino hacia la gracia
El cuestionamiento sobre haberse apoderado de la «llave del conocimiento» contiene una llamada de atención directa para quienes enseñan, predican o conocen la Escritura:
Ser puentes de encuentro: La misión fundamental de quien conoce la Palabra no es juzgar ni controlar la vida de los demás, sino facilitar el acceso a la misericordia divina, abriendo caminos de esperanza y salvación.
Rechazar la rigidez y el temor: Utilizar la autoridad espiritual para imponer cargas insoportables, sembrar miedo a la condenación o distanciar a las personas de Dios convierte al predicador en un obstáculo. La teología auténtica no excluye ni aplasta, sino que sana, acompaña y libera.
El testimonio de Santa Teresa de Jesús
En el marco de la memoria de Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia y reformadora del Carmelo, su vida destaca como un ejemplo de valentía espiritual y fidelidad a la verdad. Teresa no temió confrontar las estructuras rígidas de su época ni la comodidad de su entorno, enseñando que para Dios nunca es tarde cuando la respuesta humana se da con generosidad.
La conversión sincera comienza cuando dejamos de buscar consuelos a la medida para permitir que el Evangelio toque, confronte y transforme las zonas más oscuras del alma, guiando los pasos hacia una auténtica vida en el Espíritu.






