Sentir tristeza, melancolía y nostalgia
Un tema muy común aunque principalmente en personas adultas mayores, es sin duda la melancolía y la tristeza, quizás por añoranza del pasado, por las culpas de los errores cometidos con las malas decisiones a lo largo de la vida o por diferentes motivos, sumados a la vejez o idea de envejecimiento, para la cual no todos se preparan.
En el programa Amigos de tu Salud del día 8 de septiembre, abordamos este tema con la doctora francisca Echeverri o “Pacha” como todos la conocen y quisimos reflexionar desde un enfoque “no mental” o sea que no tiene nada que ver con la depresión como un diagnóstico de salud.
Una de las emociones principales es sin duda la tristeza, porque es inherente al ser humano en algunos momentos de la vida, al igual que las demás emociones que llamamos básicas como la alegría, la rabia, miedo, sorpresa y asco. Sentir tristeza no está mal en sí, el problema radica en quedarse con la tristeza instalada.
Te recomendamos leer: La tristeza que no se va
Pensar que todo tiempo pasado fue mejor, darse cuenta que nos vamos alejando de los demás, tener rabias, angustias y sentimientos encontrados no procesados son una mezcla para crearse la idea de tener una vida incómoda y convertirse en un pesimista. De ahí la importancia de identificar nuestros pensamientos, nuestras actividades matutinas, la forma como nos organizamos o vestimos, las conversaciones que tenemos, las relaciones interpersonales que tengamos, todo suma para estar bien o para estar mal.
Si eres de los que siente que el balance de la vida para ti no ha sido bueno, debes poner mucha atención porque la vida se trata de ver el vaso medio lleno y ese positivismo mejora tu calidad de vida. El dolor psicosomático impacta en nuestras vidas de manera casi inconsciente, pero se siente en el cuerpo. Hay que encontrar la manera de salir del pasado y ubicarse en el presente, sin comparar y aceptar que el mundo cambia. Un ejercicio poderoso para superar los dolores del cuerpo es identificarlos y empoderarnos para hacerlos conscientes. Habla con tu cuerpo, empodérate de cada sentimiento, pensamiento y cada dolor que tengas.
La actitud es fundamental porque a veces no sabemos realmente qué es lo que nos pesa y lo asociamos equívocamente con algo externo; para ello haz el ejercicio con una hoja de papel donde escribas todo aquello que te pesa y te duele junto a todo lo que te hace sentir agradecido. Hazlo en paralelo para que cada peso tenga una opción positiva. “La iniciativa de cambiar y empezar a vivir en positivo es solo tuya”.
Si la tristeza, la melancolía y la nostalgia afectan tu vida diaria de forma persistente, lo ideal es consultar con un profesional de la salud, especialmente de salud mental. Necesitar tratamiento, conversar, dejar salir el dolor es algo tan humano como la misma respiración que inhalamos y exhalamos.
Sigue nuestro canal de Whatsapp para estar enterado de todo lo que pasa en nuestro canal.
Por: Tatiana Diaz Zapata
