Perseveremos en la oración
La oración nuestra de cada día es como el pan nuestro de cada día a nivel espiritual; es el combustible para el alma. Comenzar el día sin orar es tanto como, a nivel físico, empezarlo sin consumir nuestros alimentos.
Te recomendamos orar en las mañanas las Laudes.
Una buena fórmula para que cada una de nuestras jornadas sea exitosa es que, apenas abramos los ojos cada mañana, agradezcamos a Dios por la nueva oportunidad de ser felices y de hacer felices a los demás y también poner en sus manos todas las necesidades y agobios que podamos tener nosotros y también nuestros seres queridos.
Orar es alabar a Dios; es engrandecerlo, hacerlo el centro de nuestra vida. Es cierto que a veces de pronto no estamos en la mejor disposición para entrar en comunión con ÉL; pero perseverar en la oración vale la pena porque al hacerlo tenemos una garantía de que la nueva jornada o el nuevo sueño estarán en manos de la única persona que nos puede brindar la verdadera felicidad: Dios Nuestro Señor.
La oración en comunidad nos enriquece, la oración individual nos da esperanza y serenidad. La oración por nuestros seres queridos los protege; nuestras intenciones por la paz del mundo contribuyen en ese sueño.
En comunidad te proponemos hacer el Santo Rosario.
Orar… ¡Orar siempre!, que nunca se nos olvide como Cristianos que somos.
Por: Olga Umaña
Realizadora y presentadora Tele VID
Sigue nuestro canal de Whatsapp para estar enterado de todo lo que pasa en nuestro canal.
