Pasos para consagrarse al Sagrado Corazón de Jesús

Existen muchas maneras de consagrarse al Corazón de Jesús, lo puedes hacer personalmente, como empresa, con tu familia, en los lugares de trabajo, aquí te dejamos una invitación para que conozcas los compromisos de la consagración al Corazón de Jesús.

Consagración personal.

La persona que acepta el pacto de amor con EL Sagrado Corazón de Jesús se compromete a confesarse y comulgar, el primer viernes de cada mes, durante 9 meses seguidos, sin interrupción. Y orar por todas las personas que con sus obras o forma de pensar ofenden al Señor.

Así mismo se compromete a confesarse, con la mayor premura posible, después de cometer una acción que vaya en contra de Dios, de iglesia, del prójimo o de sí mismo.

Igualmente, un consagrado debe preocuparse por su crecimiento espiritual y repetir, así sea interiormente, frases o palabras que lo conectan permanentemente con el Corazón de Jesús, por ejemplo: “Corazón de Jesús en vos confío”, “Que tu corazón reine en el mundo”, “Que tu corazón lata junto al mío” ….

Y, finalmente, se aconseja que lleve siempre consigo el llamado detente, un pequeño emblema que se lleva sobre el pecho, con la imagen del Sagrado Corazón. Es propio de quien ama llevar consigo un signo de su amado, así el «detente» es signo de nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús y de nuestra confianza en su protección contra las asechanzas del maligno. Le decimos «detente», en nombre de Jesús, al demonio y a toda maldad. E iniciar y terminar el día con una oración de gratitud al Sagrado Corazón.

Praying woman sitting on bench.

Consagración de las empresas

Grandes, muy grandes son los beneficios que El Corazón de Jesús, ha prometido a las empresas que lo pongan a ÉL frente al timón de sus actividades. Por ello estas empresas se comprometen a poner una o varias imágenes del Sagrado Corazón de Jesús en sus instalaciones, de manera que sea visible para todos la protección y el amparo que tienen.

Pero más allá de esto aceptan la responsabilidad de manejar las diferentes actividades dentro de la misma con total transparencia frente a Dios, evitando acciones oscuras o torcidas que vayan en contra de otros y especialmente de la rectitud, la caridad, la misericordia y la responsabilidad social que se espera de estas.

Una vez al año, como mínimo, deben realizar una Eucaristía de gratitud por los favores y el acompañamiento recibidos del Sagrado Corazón de Jesús y deben hacer, de acuerdo con sus posibilidades, una donación, en nombre de ese amante y amable corazón, a comunidades marginadas o en extrema pobreza.

Consagración del hogar y la familia

Las personas que pongan en manos de Dios su hogar y seres queridos se comprometen a entronizar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, la cual debe ser ubicada en un lugar visible, de manera que todos al verla eleven una corta oración y recuerden que el espacio en que viven debe ser un lugar de paz, reconciliación y amor.

De igual manera aceptan el compromiso de rezar el Santo Rosario y pedir siempre por todas las personas que están alejadas de Dios, que no saben de ÉL o que lo ofenden de una y mil maneras con su proceder.

No está de más recordar que los consagrados al Sagrado Corazón de Jesús deben convertirse en ejemplos para otros, de ahí que deben desterrar de sus casas acciones que no vayan en concordancia con lo que se espera de un buen cristiano y por el contrario se deben esforzarse en vivir las virtudes y los valores que tan claramente enseñó Jesús.

A young hand comforts and elderly hand

Consagración de los lugares de trabajo.

Al consagrar su lugar de trabajo al Sagrado Corazón de Jesús, la persona se compromete a poner en algún lugar de este una imagen o estampa que le recuerde, al verla, ese amante corazón. 

Así mismo acepta vivir bajo la mirada de Jesús evitando, en la medida de sus posibilidades, hacer o decir cosas que lo ofendan. Y es tan serio el compromiso que primero debe renunciar a su trabajo antes que aceptar tareas que vayan en contra de los mandatos de Dios y, por lo tanto, de su amor.

Y deben iniciar y terminar sus jornadas de trabajo con oración de agradecimiento al Sagrado Corazón de Jesús.