Oración a San Rafael Arcángel por la sanación del corazón y del cuerpo
San Rafael Arcángel, mensajero de la misericordia de Dios y compañero de quienes atraviesan momentos de dolor, hoy me pongo bajo tu protección y te pido que presentes mi vida ante el Señor.
Entra, San Rafael, en cada rincón de mi corazón que necesita ser sanado.
Toca esas heridas que todavía duelen, esas tristezas que no he podido explicar, esas decepciones que me han robado la paz y esos recuerdos que todavía pesan en mi alma.
Ayúdame a soltar el dolor, el miedo, el resentimiento y la angustia.
Enséñame a perdonar, a perdonarme, y a volver a confiar.
Que donde haya tristeza, Dios ponga consuelo; donde haya miedo, ponga confianza; donde haya vacío, ponga su amor; y donde haya una herida, derrame su misericordia.
San Rafael, médico enviado por Dios, te ruego también por mi cuerpo.
Intercede por cada parte de mí que necesita restauración.
Lleva ante el Señor mis enfermedades, mis dolores, mis debilidades y todo aquello que hoy afecta mi salud.
Pídele a Dios que, si es su voluntad, traiga sanación a mi cuerpo, fortaleza a mis fuerzas
y alivio a todo aquello que me hace sufrir.
Acompaña también a quienes están enfermos, a quienes esperan un diagnóstico, a quienes atraviesan un tratamiento y a quienes hoy necesitan un milagro.
San Rafael Arcángel, camina conmigo en este proceso.
Ayúdame a no perder la fe cuando la respuesta llega tarde, a no rendirme cuando el camino sea difícil y a recordar que Dios sigue obrando, incluso cuando no puedo verlo.
Pon tu mano sobre mi corazón y sobre mi cuerpo y llévame hacia la paz que viene de Dios.
Que el Señor sane lo que está herido, restaure lo que está quebrado, fortalezca lo que está débil y renueve en mí la esperanza.
San Rafael Arcángel, intercede por mí ante Dios y acompáñame hasta recuperar la paz, la fuerza y la alegría de vivir.
Amén.





