Evangelio de hoy Jueves 24 de septiembre
«¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?»
Lucas 9, 7-9
Lectura del Santo Evangelio según Lucas 9, 7-9
En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Herodes se decía:
«A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?».
Y tenía ganas de verlo.
Palabra del Señor
Reflexión del evangelio
¿Con qué intención buscas a Jesús?: Más allá de la curiosidad y la costumbre
Frente a la figura de Jesús, la Escritura nos plantea un cuestionamiento directo: ¿con qué intención te acercas hoy a él? El pasaje de Lucas (9, 7-9) expone el desconcierto de Herodes, quien deseaba ver a Jesús motivado por la curiosidad, la sospecha o el temor a perder su estabilidad personal, marcando una distancia abismal entre la simple fascinación superficial y un deseo genuino de conversión.
Curiosidad vacía frente a búsqueda de fe
La postura de Herodes: Buscaba un acercamiento desde la prevención, la fascinación intelectual o el cálculo personal, sin la menor disposición a ajustar su conducta o dejarse interpelar por el mensaje del Reino.
El contraste evangélico: Por el contrario, la mujer con el flujo de sangre, la mujer cananea o Zaqueo se acercaron impulsados por la fe, la vulnerabilidad consciente y el convencimiento de que el encuentro con Jesús transformaría radicalmente sus vidas.
Superar la costumbre en la vida de fe
Resulta sencillo caer en la trampa de abordar la oración, la Eucaristía o la lectura de la Palabra por mera costumbre, cumplimiento formal o afán de acumular conceptos. Sin embargo, la fe viva exige examinar la motivación interior y superar la pasividad:
Trascender el hábito: No basta con saber qué dice la Escritura o cumplir con un rito; es necesario preguntarse de qué manera esa palabra altera las decisiones y la conducta diaria.
Dejar actuar a la Palabra: Buscar a Dios con la intención correcta significa disponer el espíritu para ser cuestionado, sanado y moldeado a imagen de su mensaje de amor y servicio.
El valor de acercarse a Jesús radica en la apertura del corazón: no para buscar beneficios inmediatos ni por simple curiosidad, sino para permitir que su presencia renueve la vida entera y se traduzca en una entrega franca hacia los demás.






