¿Es posible liberarse del cigarrillo?

Cualquier persona que tenga el hábito de fumar sabe lo difícil que es abandonarlo. Sin embargo ES POSIBLE dado que muchas personas lo han logrado. En nuestro programa Amigos de tu salud, no solo analizamos lo que puede suceder con nuestra salud cuando fumamos, sino que vamos más allá; proponemos primero que todo no culpar ni sentirse culpable por fumar; sino al contrario, entender lo que pasa en nuestro cuerpo y mente cuando fumamos y así lograr crear nuevos ambientes que nos mantengan motivados en la posibilidad de lograrlo.

 

Lo primero que debemos entender es que el cigarrillo tiene componentes altamente tóxicos para todo nuestro organismo y no solo para los pulmones; que la nicotina es lo que lo hace adictivo porque genera dependencia. También estimula la dopamina que es un mecanismo de recompensa del cerebro, que se vuelve a activar de manera rápida y por eso la persona siente deseo nuevamente por consumir su siguiente cigarrillo.  

 

En este orden de ideas y entendiendo que el deseo de fumar no se va, debemos aprender algunas herramientas básicas y claras que nos ayudarán a encontrar otros caminos y abandonar la necesidad de fumar.

  1. Posponer la recompensa: Aplace lo más que pueda la necesidad de fumar y así el cerebro se acostumbrará a que usted es quien tiene el mando.
  1. Cambie las rutinas asociadas al cigarrillo: El café, el licor, al levantarse, una pausa en el trabajo; si usted cambia esto y se distrae, aprenderá a desligar el patrón.
  1. El cerebro necesita nuevas asociaciones: caminar, tomar agua,  mascar chicle, respirar profundo, comer frutas, hacer ejercicio breve.
  1. Tenga en cuenta que es posible pedir ayuda terapéutica y que existen muchas posibilidades para que usted pueda lograrlo. La terapia cognitivo – conductual ayuda al paciente a identificar sus «disparadores» o gatillos de consumo. Se enseñan técnicas de control de estímulos y reestructuración cognitiva (cambiar el pensamiento de «necesito un cigarrillo para calmarme» por «la ansiedad que siento es solo la nicotina saliendo de mi cuerpo, va a pasar en 5 minutos»).
  1. Estrategia de las 4 «Ds» para momentos de crisis (Craving):
  • Delay (Demorar): Esperar 10 minutos antes de encenderlo; la intensidad de la urgencia cede por oleadas.
  • Deep breath (Respirar profundo): Inhalaciones diafragmáticas lentas para emular la respiración profunda que se hacía al fumar, pero con aire limpio.
  • Drink water (Beber agua): Sorbo a sorbo para ocupar las manos y la boca, rompiendo el automatismo.
  • Distract (Distraerse): Cambiar de actividad o de entorno físico de inmediato.

 

  1. Soporte Farmacológico: Indicado para pacientes con dependencia moderada a alta (evaluados mediante el test de Fagerström).
  1. Terapia de Reemplazo de Nicotina (TRN): Parches transdérmicos (liberación lenta y continua de nicotina para mantener una línea base en sangre y evitar el síndrome de abstinencia severo) combinados con chicles o comprimidos de dispersión oral (liberación rápida para controlar los picos agudos de ansiedad).
  1. Tratamientos No Nicotínicos Orales (Bupropión): Un antidepresivo que actúa inhibiendo la recaptación de dopamina y noradrenalina, simulando parcialmente el efecto de la nicotina en el cerebro y disminuyendo significativamente las ganas de fumar.
  1. Moduladores selectivos de los receptores nicotínicos: Actúan como agonistas parciales: estimulan levemente el receptor para reducir la abstinencia, pero bloquean el sitio de unión; de este modo, si el paciente fuma un cigarrillo mientras toma el medicamento, no sentirá el placer habitual del tabaco.

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Tatiana-Diaz

Por:  Tatiana Diaz Zapata

Realizadora y presentadora Tele VID

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