El Papa llegó a Sudán del Sur pidiendo que cese la guerra

Un viaje cargado de esperanza por la reconciliación

Al bajar del Pastor 1, el avión que trasladó al Papa a Sudán del Sur, Francisco fue recibido por miles de personas que lo esperaban en el aeropuerto internacional de Juba. Sin duda la imagen que atrapó los ojos del mundo fue la entrega de una paloma blanca al Pontífice por parte de un niño sursudanés. El significado de este momento representa el difícil momento bélico que vive el país de África oriental.

Tras dejar el aeropuerto, el jerarca de la iglesia católica fue trasladado en un pequeño auto al palacio presidencial. El recorrido evidenció la fe del pueblo sursudanés en su visita. La transmisión oficial permitió ver las calles abarrotadas de miles de fieles que querían saludarlo con banderas del Vaticano y de Sudán del Sur. 

Foto tomada de: Vatican Media

En la agenda oficial tuvo un primer encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en el jardín del Palacio Presidencial. La reunión privada con el presidente Salva Kiir Mayardit se extendió más de lo habitual. Al terminar hubo varios discursos, uno de ellos el del máximo mandatario del país que anunció el levantamiento de la suspensión de los diálogos de paz de Roma con los grupos alzados en armas. Este mensaje indica un cambio de actitud y una posible reanudación del acuerdo de paz.

El Papa, por su parte, dijo: “llego a este país como peregrino de reconciliación, con el sueño de acompañarlos en su camino de paz, un camino tortuoso que no puede ser postergado”.

Bergoglio fue enfático y pidió que cese la guerra. “Señor presidente y señor vicepresidente, en nombre de Dios,  el Dios al que junto rezamos en Roma, del Dios manso y humilde de corazón en el que mucha gente de este país cree, ha llegado al hora de decir basta, sin condiciones y sin peros. Basta ya de sangre derramada, basta de conflictos, basta de agresiones y acusaciones recíprocas sobre quien haya sido culpable. Basta de dejar al pueblo sediento de paz, basta de destrucción, es la hora de la construcción. Hay que dejar atrás el tiempo de la guerra y propiciar el tiempo de paz”.

La esperanza de esta nación, la más joven del mundo, está puesta en que la visita del obispo de Roma llegue cargada de la paz que tanto anhelan y que pese a muchos esfuerzos y acuerdos aún no se obtiene. Sudán del Sur se convirtió en país independiente desde 2011 al separarse del norte. Dos años después, desde diciembre de 2013 vive en guerra civil por un golpe de estado fallido que ha propiciado violencia, destrucción, enfermedades, hambre, desplazamientos y muertes de al menos 400.000 personas.

Recordemos que el Pontífice, el presidente sursudanés Salva Kiir Mayardit y el opositor Riek Macharel ya se habían reunido en el Vaticano. En aquel encuentro de 2019 les pidió proceder con el acuerdo de paz que firmaron en 2018. Ese encuentro tuvo una imagen muy significativa e inédita en la que el papa se arrodilló y besó los piés del mandatario.

Foto tomada de: Foto archivo tomada de La Vanguardia/Reuters

AGENDA DEL PAPA EN SUDÁN DEL SUR

Sábado 4 de febrero: El Papa se reunirá con obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas en la Catedral de Santa Teresa, luego con los miembros de la Compañía de Jesús en la Nunciatura Apostólica y con los desplazados internos en el “Freedom Hall”. También preside una oración ecuménica en el Mausoleo John Garang.

 

Domingo 5 de febrero: Último día de su 40º viaje apostólico. El papa celebra la santa misa en el Mausoleo y viaja a las 11:30 hacia Roma.

Informa: Jair Orozco Quiroz . Comunicador

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