¿Por qué el trabajo de los cuidadores merece reconocimiento hoy?
Padre Jorge Humberto Peláez S.J
Director general de la Congregación Mariana
¿Alguna vez te has detenido a pensar quién sostiene el bienestar de los más vulnerables cuando el mundo no mira? Ser cuidador es mucho más que una tarea; es un acto de entrega que sostiene a nuestra sociedad. Sin embargo, detrás de cada niño, enfermo o adulto mayor, hay un héroe silencioso que hoy reclama su lugar. Te invitamos a una reflexión profunda sobre la importancia, los retos y la formación necesaria para dignificar este oficio milenario.
Amigas y amigos, los invito a hacer un alto en el camino para reflexionar sobre unos personajes que son importantísimos para la buena marcha de la sociedad, los cuidadores. Muchos de ustedes lo son pues acompañan a personas que no pueden valerse por sí mismas: niños, enfermos, adultos mayores.
La realidad de quienes cuidan a otros.
Este oficio es tan antiguo como la humanidad, pero no ha sido suficientemente valorado. Durante mucho tiempo se creyó que lo más natural era que alguien se encargara de cuidar mientras los demás se dedicaban a otras actividades. Alguna de las hijas mujeres era la señalada para cumplir esta tarea. Apenas ahora la sociedad está tomando conciencia de su inmenso aporte.
Sin el apoyo de los cuidadores, ¿cuál sería la suerte de los niños, de los enfermos, de los viejos? Hasta ahora, muchos de ustedes han ejercido este oficio con buena voluntad. Pero no bastan la buena voluntad y la intuición. Los cuidadores necesitan una formación básica que les permita afrontar situaciones complejas.
La necesidad de formación y profesionalización.
El principal servicio que presta un cuidador es acompañar, estar junto a la persona que no se puede valer por sí misma. Ahora bien, acompañar es todo un arte, pues se trata de transmitir paz y tranquilidad. Hay que saber cuándo hablar, qué decir y cuándo callar.
La formación de los cuidadores no ha sido suficientemente atendida por las instituciones educativas.
Un llamado al reconocimiento económico y social.
Hay una tarea pendiente y es reconocer el gran aporte social que hacen los cuidadores, reconocimiento que también debe estar acompañado de un reconocimiento económico.
Amigas y amigos, en este espacio, seguiremos reflexionando sobre ustedes, los cuidadores, pues son personajes muy importantes que contribuyen a la calidad de vida de la sociedad.
Te recomendamos leer: Homenaje a los cuidadores de enfermos
Pidamos a la Virgen de los Lirios, por la Salud de los Enfermos y que fortalezca con sabiduría y con paciencia a quienes cuidan a otros. Recordemos: «quién cuida a un hermano, prepara su propio encuentro con el Señor».
En la Empresa Social Atardeceres VID, nuestro compromiso trasciende el cuidado del adulto mayor: nos dedicamos también a fortalecer y acompañar el corazón del cuidador. [Conoce más sobre nuestra labor aquí].




