Rosario al glorioso patriarca San José
Iniciamos con la bendición:
En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo,
Amén.
Damos gracias a Dios Padre por escoger a San José, como Padre y defensor de nuestras almas, vidas y familias aquí en la tierra, y como nuestro intercesor en el cielo.
Padre Nuestro, un Salve y un Gloria.
Amado San José, Humilde Padre Adoptivo de Jesús, Humilde esposo de María Santísima, derrama sobre la humanidad la llama de la humildad de tu justo y casto corazón. Alcánzame de Dios la verdadera humildad de corazón, para reconocer mis errores, y para que con tu ayuda, me convierta de corazón a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, Amén.
Hacemos las peticiones con fe y esperanza
PRIMER DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y castísimo San José, afligido por la duda ante el misterio de la virginidad de vuestra esposa la Virgen María; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, cuando el ángel del Señor te reveló en sueños que lo concebido en Ella es obra del Espíritu Santo. Te pedimos nos alcances pureza de cuerpo y alma.
Amado San José, tu sabes hacer posible lo que parece imposible.
San José: Custodio de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, inflama mi corazón, para que en él, solo reine Jesús, como Reinó en Tu Santo Corazón. (7 veces).
San José: Ruega por Nosotros.
SEGUNDO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y pacientísimo San José, afligido al ver al Hijo de Dios nacer en la más extrema pobreza y abandono en Belén; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma al escuchar el cantico de los ángeles y contemplar la adoración de los pastores al Niño Jesús Nacido.
Te pedimos nos alcances desprendimiento de las vanidades del mundo y deseo de los bienes del cielo.
TERCER DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y tiernísimo San José, dolorido al ver derramar la sangre del Niño Dios en la circuncisión; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma al darle junto a la Virgen María, el dulcísimo nombre de Jesús.
Te pedimos que su nombre esté siempre en nuestros labios y en nuestro corazón, para amarlo sin cesar.
CUARTO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y fidelísimo San José, entristecido al escuchar la profecía de Simeón sobre los sufrimientos del Hijo de Dios y el dolor que traspasaría el corazón de la Virgen María; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, al saber que de esos padecimientos vendría la salvación del mundo.
Te pedimos nos alcances conformidad con la voluntad de Dios.
QUINTO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y prudentísimo San José, angustiado al recibir en sueños la orden de huir a Egipto para proteger al Niño Jesús de Herodes; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, cuando al ver entrar al Niño Jesús a Egipto, caían los ídolos y se anunciaba la salvación para todos los pueblos.
Te pedimos nos alcances una fe constante y un celo por la salvación de las almas.
SEXTO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y vigilantísimo San José, temeroso por la vida del Niño Jesús al saber que reinaba Arquelao en Judea; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, cuando el ángel del Señor te dijo que nada temieras y que regresaras a Nazaret, donde verías crecer a Jesús en edad, sabiduría y gracia.
Te pedimos nos alcances la gracia de corresponder fielmente a las bendiciones de Dios.
SEPTIMO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y humildísimo San José, acongojado por la pérdida del Niño Jesús en el camino a Jerusalén; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, al hallarlo junto a la Virgen María en eltemplo.
Te pedimos nos alcances no perder la amistad de Jesús en esta vida y merecer verle en la gloria eterna.
OCTAVO DOLOR Y GOZO de San José:
Oh poderosísimo y amantísimo San José, agonizando en medio de la amargura al recordar los sufrimientos que padeciste en la vida y al ver la tristeza en el corazón de Jesús y María postrado en tu lecho de partida; y por el gozo inefable que inundó vuestra alma, al verte en sus amorosos brazos.
Te pedimos nos alcances la gracia de vivir santamente y de morir en gracia de Dios, unidos a Jesús y a María.
Consagración Al Santísimo Patriarca San José
Por amor de Dios Padre, Tu San José, has sido llamado
Padre de Jesús y unido a la
maternidad de María Santísima, ahora también Padre
nuestro.
A ti consagramos nuestra vida y la misión que Dios nos ha
encomendado.
Te pedimos que intercedas por nosotros ante el Señor, que
intercedas por la Santa
Iglesia para su salvación, que intercedas en nuestra
oración y la lleves a Dios.
Tu, Humilde esposo de María Santísima, casto, justo,
prudente y fiel, haz que estas virtudes, en ti gloriosas,
afloren en nuestro espíritu y para gloria de Dios en el
mundo.
Haznos dulces y dóciles, tiernos y mansos con nuestro
prójimo, especialmente con nuestros padres y madres,
esposos y esposas, hijos e hijas, hermanos y hermanas de
sangre, sobrinos y sobrinas, nietos y nietas, y demás
familiares, no desde nuestra pequeñez, sino desde Dios,
dejando que El sea en nosotros y nosotros en El, que Todo
Poderoso es.
Amado San José, enséñanos a desaparecer como Tu, que
estás presente, pero en ti es solo el Espíritu Divino el que
permanece y tu desapareces en el silencio del amor.
Ruega, para que, en la presencia del Espíritu Santo,
reconozcamos que sin Dios nada somos y nada podemos;
ruega para que Dios obre en nuestro corazón como en el
tuyo, ruega para que desaparezca nuestra pequeñez y
aparezca tu grandeza, al reconocer nuestra debilidad en
presencia de su amor. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.
Letanías a San José
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de
nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
San José, ruega por nosotros.
Ilustre descendiente de David, ruega por nosotros.
Luz de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, ruega por nosotros.
Custodio del Redentor, ruega por nosotros.
Casto guardián de la Virgen, ruega por nosotros.
Padre nutricio del Hijo de Dios, ruega por nosotros.
Celoso defensor de Cristo, ruega por nosotros.
Servidor de Cristo, ruega por nosotros.
Ministro de Salud, ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, ruega por nosotros.
José justísimo, ruega por nosotros.
José castísimo, ruega por nosotros.
José prudentísimo, ruega por nosotros.
José fortísimo, ruega por nosotros.
José obedientísimo, ruega por nosotros.
José fidelísimo, ruega por nosotros.
Espejo de paciencia, ruega por nosotros.
Amante de la pobreza, ruega por nosotros.
Modelo de trabajadores, ruega por nosotros.
Gloria de la vida doméstica, ruega por nosotros.
Custodio de Vírgenes, ruega por nosotros.
Amparo de las familias, ruega por nosotros.
Apoyo en las dificultades, ruega por nosotros.
Consuelo de los atribulados, ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, ruega por nosotros.
Patrono de los exiliados, ruega por nosotros.
Patrono de los afligidos, ruega por nosotros.
Patrono de los pobres, ruega por nosotros.
Patrono de los moribundos, ruega por nosotros.
Terror de los demonios, ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, ruega por nosotros.
Padre de nuestra familia, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
Ten misericordia de nosotros.
– Le nombró Señor de su casa, y jefe de toda su heredad.
– San José, protector nuestro, Ruega por nosotros.
Jesús, José y María: Les doy el corazón y el alma mía.
(3 veces)
Finalizamos con la Bendición de la Santísima Virgen María, Madre Nuestra:
Contigo voy virgen pura,
en tu poder voy confiado,
pues yendo de ti amparado
mi alma llegará segura.
Oh dulce Madre no te
alejes, tu vista de nosotros
no apartes, ven con
nosotros a todas partes y
solos nunca nos dejes, y
ya que nos amas tanto
como verdadera Madre,
haz que nos bendiga:
El Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo,
Amén




