Este domingo de Adviento te pedimos, Señor Jesús, poder encontrar el llamado a la esperanza y a la alegría, porque sabemos que tu Señor está cerca.
A pesar de los desafíos y las incertidumbres, somos invitados a confiar plenamente en Dios, quien siempre cumple sus promesas.
Esta esperanza no es un simple optimismo, sino que es la certeza de que Dios obra en nuestra vida, en nuestro corazón y en el mundo, transformando todo con su amor, amén.
Por: Por Cristian Molina G