Día segundo
Canto a la Santísima Virgen.
Cuántas veces siendo niño te recé,
con mis besos te decía que te amaba,
poco a poco con el tiempo olvidándome de ti,
por caminos que se alejan me perdí,
por caminos que se alejan me perdí.
Hoy he vuelto, Madre, a recordar.
cuántas cosas dije ante tu altar
y al rezarte puedo comprender
que una madre no se cansa de esperar
que una madre no se cansa de esperar.
Al regreso me encendías una luz,
sonriendo desde lejos me esperabas,
en la mesa la comida aún caliente y el mantel,
y tu abrazo en mi alegría de volver,
y tu abrazo en mi alegría de volver.
Aunque el hijo se alejara del hogar,
una madre siempre espera su regreso,
que el regalo más hermoso que a los hijos da el Señor
es su madre y el milagro de su amor,
es su madre y el milagro de su amor.
Lectura Bíblica (Cf Is. 61,10)
“Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios, porque me ha envuelto en su manto de triunfo, como novia que se adorna con sus joyas”.
Consideración para el dia segundo
“Hoy envió nuestra tierra al cielo un precioso regalo, para que dando recibiendo, se unan en trato feliz de amistades lo humano y lo divino, lo terreno y lo celestial, lo ínfimo y lo sumo. Porque allá subió el fruto sublime de la tierra, de donde descienden las preciosísimas dádivas y los dones perfectos. subiendo, pues, a lo alto la Virgen bienaventurada. Ella misma dará también dones a los hombres. ¿Y cómo no? Ni le falta poder ni voluntad. Reina de los cielos es, misericordiosa es, Madre es, en fin, del unigénito Hijo de Dios. Y digo esto por nosotros, hermanos míos, sabiendo que es dificultoso que en pobreza tanta se pueda hallar aquella caridad perfecta que no busca la convivencia propia. Mas con todo, sin hablar ahora de los beneficios que conseguimos por su glorificación, si la amamos, nos alegraremos sin duda, porque va al Hijo. La felicitaremos, a no ser que-lo que Dios no quiera- nos mostremos del todo ingratos a la inventora de la gracia. Hoy al entrar en la santa ciudad, es recibida por aquel Señor a quien ella recibió primero, cuando entró en el castillo de este mundo Pero ¡con cuánto honor, con cuánta gloria! Ni en la tierra hubo lugar más digno que el templo de su seno virginal, en él María recibió al Hijo de Dios, ni le hay en los cielos más dignos que el solio real, al que sublimó hoy a María. Felices uno y otro; porque uno y otro son superiores a nuestra inteligencia. (San Bernardo).
Responsorio
- V. El Señor la eligió y la predestinó.
- La hizo morar en su Templo Santo.
Preces
Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:
Que tu Madre, Señor, interceda por nosotros.
- Salvador del mundo, que con la eficacia de tu redención preservaste a tu Madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de culpa.
- Redentor nuestro, que hiciste de la Virgen María tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templo de tu Espíritu Santo.
- Verbo eterno del Padre, que enviaste a María a escoger la mejor parte, ayúdanos a imitarla y a buscar el alimento que perdura hasta la vida eterna.
- Rey de reyes, que elevaste contigo al cielo en cuerpo y alma a tu Madre, haz que aspiremos siempre a los bienes del cielo.
- Señor del cielo y de la tierra, que has colocado a tu derecha a Maria Reina, danos un día el gozo de tener parte en la gloria.
- Virgen Morena de Sopetrán intercede ante tu Hijo para que en nuestras familias, haya siempre respeto, dialogo, armonía y fe y sean siempre familias que testimonien ante el mundo, el amor, la unidad y la fidelidad al compromiso cristiano y sacramental.
Canto de los GOZOS.
Oración
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de Santa María, la Virgen, concédenos las alegrías del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo…
Día tercero
Canto
AVE, AVE, AVE, MARÍA
A tres pastorcitos, la Madre de Dios
descubre el misterio de su corazón.
Ave, ave, ave, María
Ave, ave, ave, María.
Haced penitencia, haced oración
por los pecadores, implorad perdón.
Ave, ave, ave, María
Ave, ave, ave, María.
El Santo Rosario, constantes rezad
y la paz del mundo el Señor dará.
Ave, ave, ave, María
Ave, ave, ave, María.
Lectura Bíblica (Cant. 6,10)
“¿Quién es esa que se asoma como el alba, hermosa como la luna y límpida como el sol, terrible como escuadrón a banderas desplegadas?”
Consideración para el dia tercero.
“¿Quién podría pensar siquiera cuán gloriosa iría hoy la Reina del mundo, y con cuánto afecto de devoción saldría a su encuentro toda la multitud de los ejércitos celestiales? ¿Con que cánticos sería acompañada hasta el trono de la gloria; con qué semblante tan plácido; con qué alegres abrazos sería recibida del Hijo y ensalzada sobre toda criatura. Con aquel amor que Madre tan grande merecía…, Con aquella gloria que era digna de tan gran Hijo?.. Felices aquellos besos que imprimiría a sus labios cuando le alimentaba y cuando le acariciaba la Madre en su virginal regazo! ¿Quién referirá la generación de Cristo y la Asunción de María? Porque cuanta mayor gracia alcanzó en la tierra sobre todos los demás, tanto más alcanza en los cielos en singular gloria. Y si el ojo no vio, ni oyó el oído, ni cupo en el corazón del hombre lo que Dios tiene preparado para los que le aman, ¿quién contará lo que preparó para Aquella que le engendró y a quien, como es cierto, para todos, amo más que a todos? Dichosa, pues María, y mil veces dichosa, ya recibiendo al Salvador, ya siendo por El recibida. En lo uno y en lo otro es admirable la dignidad de la Virgen Madre en lo uno y en lo otro es admirable la dignidad de la Majestad” (San Bernardo)
Responsorio
- Dichosos los que escuchan la palabra de Dios.
- Y la cumplen.
Preces
Proclamemos las grandezas de Dios, Padre todopoderoso, que quiso que todas las generaciones felicitaran a María, la Madre de su Hijo y supliquémosle diciendo:
Que María la llena de gracia interceda por nosotros
- Tú, que nos diste a María por Madre, concede por su mediación, salud a los enfermos, consuelo a los tristes y perdón a los pecadores y a todos, abundancia de salud y de paz.
- Tú, que hiciste de María la madre de misericordia, otorga a los que se encuentran en peligro de gozar de su maternal amor.
- Tú, que encomendaste a María la misión de Madre de familia en el hogar de Jesús y de José, haz que, por su intercesión, todas las madres fomenten en sus hogares el amor y la santidad.
- Tú, que coronaste a María como Reina del cielo, haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de tu reino.
- Virgen Morena de Sopetrán, tu valiosa intercesión nos ayuda a ser mejores cristianos y a cumplir con docilidad los mandamientos de Dios, dando testimonio de vida cristiana ante el mundo de hoy.
Canto de los GOZOS.
Oración
Oh Dios, que por la concepción inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada y, en previsión de la muerte de tu Hijo, la preservaste de todo pecado! concédenos por su intercesión llegar a Ti limpios de todas nuestras culpas. Por Nuestro Señor Jesucristo..
Día cuarto
Canto.
BLANCA PALOMA
Es María la Blanca Paloma
Es María la Blanca Paloma.
que ha venido de América
que ha venido a América
a traer la paz.
Y por eso los Colombianos
Es por eso que los Colombianos.
La llamamos Madre.
La llamamos Madre
Madre de bondad.
Pastorcillos humildes de Fátima
Pastorcillos humildes de Fátima.
La vieron muy triste
la vieron muy triste.
por tanta maldad.
Les mandaste a rezar el rosario
Les mandaste a rezar el rosario
por los pecadores
por los pecadores
para hallar la paz.
Lectura Bíblica (Jt. 13, 24-25)
“Bendito el Señor creador de cielo y tierra, que hoy ha glorificado tu nombre de forma que nunca esté ausente tu alabanza de la boca de los hombres, que se acuerden de esta obra poderosa de Dios”.
Consideración para el dia cuarto
«Celebramos hoy, amados hermanos, como la fiesta insigne y gloriosa que nos recuerda cómo la bienaventurada Virgen fue gloriosamente transportada. Le hacen corte de ángeles y la asisten diez centenares de millares, entre cuyas alabanzas es levantada de la tierra.
Esta es la solemnidad prescrita antes de la constitución del mundo y cumplida hoy con júbilo. Nosotros la celebramos una vez al año, pero los ángeles y moradores del cielo la celebran continuamente.
“Si Cristo nuestro Señor, justo juez, reparte los premios, según el apóstol, de acuerdo a las obras de cada uno, es justo que María, su Madre, por lo incomparable de su obra, recibiera un don inefable, premio y gloria que excede a toda comparación”. Tal fue su entrada corporal en el cielo, en donde fue colocada a la diestra de Dios.
“La bienaventurada Virgen se sienta con justicia en su propio trono por su gracia y por su privilegio de Madre de Dios”. Doce son los tronos de los Apóstoles, pero superior a todos para la que era a la vez “trono y tálamo divino, en cuyo seno la sabiduría del Padre se hizo hombre”.
“Si el alma de todo justo es morada de la Sabiduría, ¿cómo no lo sería desde su primer instante el alma llena del Espíritu Santo, a la que el ángel hubo de saludar diciéndole: Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres? ¿Qué no ocurriría después cuando se hospedó en ella el Verbo divino? (San lldefonso).
Responsorio
- Dichosas las entrañas de la Virgen Maria.
- Que llevaron al Hjo del eterno Padre.
Preces
Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María virgen, y digámosle:
Que tu Madre, Señor interceda por nosotros
- ¡0h Sol de justicia, a quien la Virgen Inmaculada precedía cual aurora naciente!, haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.
- Salvador del mundo, que con la eficacia de tu redención preservaste a tu Madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de toda culpa.
- Redentor nuestro, que hiciste de la Virgen María tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templos vivos del Espíritu Santo.
- Rey de Reyes, que elevaste contigo al cielo en cuerpo y almas a tu Madre, haz que aspiremos siempre a los bienes del cielo.
- Virgen Morena de Sopetrán intercede por quienes con fe rezamos esta novena, te entregamos la vida de nuestras familias y que nos inspires con el Espíritu de tu Hijo, para alcanzar el éxito en nuestros trabajos y estudios cotidianos.
Canto de los GOZOS.
Oración
Porque te has complacido, Señor, en la humildad de tu Sierva, la Virgen María, has querido elevarla a la dignidad de Madre de tu Hijo y la has Coronado de gloria y esplendor; por su intercesión te pedimos que a cuantos has salvado por el misterio de la redención nos concedas también el premio de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor…
Día quinto
Canto.
Oh María, Madre mía,
Oh consuelo del mortal.
Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
Con el ángel de María
sus grandezas predicad,
Transportados de alegría
sus finezas celebrad.
Transportados de alegría
sus finezas celebrad.
Oh María, Madre mía,
Oh consuelo del mortal,
Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
Lectura Bíblica (Jt. 13, 22.23b)
“EI Señor te ha bendecido con su poder, porque por tu medio ha aniquilado a nuestros enemiqos. El Señor te ha bendecido, hija nuestra, más que a todas las mujeres de la tierra”.
Consideración
«Pensad cuál sería la excelencia del alma de María, que fue digna de don tan excelso. Glorifiquemos al alma que engrandece al Señor” Alma bendita, por la cual entró en el mundo el autor de la vida. Virgen en cuyo seno se refugia la lglesia, unida a Dios con pacto sempiterno. Después de Cristo, quien es Dios y cabeza de la iglesia, brilla la Virgen más que los ángeles y apóstoles, más aún que los mártires, pues si ellos sufrieron en su cuerpo, Ella vio atravesada su alma por una espada de dolor.
“Más que mártir, porque fue herida por el gran amor a su Hijo y sostuvo en su ánimo un dolor superior a todo dolor”. No pudiendo honrarla como debemos, pidámoslo al Espíritu Santo. Ya que somos incapaces de ensalzarla como merece, rindámosle las alabanzas que le tributa San Gabriel cuando la Visita todavía en carne mortal.
Aprendamos de María cuál es el fundamento de las virtudes. Es una verdadera profetisa y aún mejor dirá el evangelista. Oidla si no cuando dice:” porque se ha dignado mirar a su humilde esclava y desde hoy todas las generaciones me proclamarán bienaventurada (Lc 1,48) ¿Se ha cumplido la profecía? Evidentemente, y nuestra fiesta de hoy lo demuestra. ¿Y por qué sois feliz y por qué celebramos esta fiesta? “Porque se ha dignado mirar a su humilde esclava´´. Admirable conocimiento de la virtud. Ved de lo único que se alaba. No creyó de sí nada grande. Creemos que la Virgen reina con Cristo, porque se ha cumplido cuanto Éste predijo, y palabras suyas son las de que “el que se eleva será humillado y el que se humilla será elevado (Lc 14,11) (San Juan Damasceno)
Responsorio
- Maria ha sido llevada al cielo, se alegran los ángeles
- Bendicen con alabanzas al Señor
Preces
Oremos con confianza al Eterno Padre, que por medio del ángel anunció hoy a María nuestra salvación, y digámosle:
¡Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros!
- Tú, que elegiste a la Virgen María para ser Madre de tu Hijo, ten piedad-de todos los que esperan su redención.
- Tú, que por boca del Arcángel Gabriel anunciaste a María el gozo y la paz, otorga al mundo entero el gozo saludable y la paz verdadera.
- Tú, que con la aceptación de tu sierva y con la acción del Espíritu Santo, hiciste que tu verbo habitase entre nosotros, dispón nuestros corazones a recibir a Cristo como la Virgen María lo recibió.
- Tú, que miras a los humildes y sacias a los hambrientos, da ánimo a los abatidos, socorre los necesitados y ayuda a los moribundos.
- Oh Dios, para quien nada hay imposible y haces obras maravillosas! Resucita en el último día a los muertos.
- Virgen Morena de Sopetrán te pedimos que por el ejemplo que nos has dado en al amar a tu Hijo, nosotros tus fieles devotos, seamos instrumentos de unidad y fraternidad, de amor y servicio
Cantemos los GOZOS
Oración
Señor, Tú has querido que la palabra se encarne en el seno de la Virgen María; concédenos, en tu bondad, que cuantos confesamos a nuestro redentor lleguemos a hacernos semejantes a El en su naturaleza divina. Por Jesucristo nuestro Señor.
Día sexto
Canto.
MADRE MÍA
Madre mía que estás en los cielos
envía consuelo a mi corazón.
Cuando triste llorando te llame
tu mano derrame feliz bendición.
Luna bella de eternos fulgores,
manojo de flores, de aroma inmortal.
Embálsame mi pecho tu ambiente,
y alumbre mi mente y alumbre en mi mente
tu luz celestial.
Lectura Bíblica (Ap. 12,1)
“Apareció en el cielo un gran signo: una mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas”.
Consideración
¿Quién sería, pues, capaz de alabar dignamente al tesoro de santidad en el día de su tránsito? Ni ángeles ni hombres podrán alabar dignamente a la medianera universal. ¿Enmudeceremos? No. Nosotros Humildes, paguemos las primicias de nuestro entendimiento como filial tributo a la Reina de la Creación.
Ciertos labradores, al ver pasar al rey, y no teniendo otra cosa qué ofrecerle, le llevaron un cántaro de agua cristalina, diciendo: «Lo que nos fue dado, eso hacemos. De nada te sirve nuestra ofrenda, pero no puedes exigirnos más que el ánimo pronto». Abre, oh Verbo de Dios, nuestros labios. Espíritu Santo, infúndenos tu gracia y tus dones.
Podéis comprenderla. Los ángeles y los apóstoles rodean el lecho de Maria. ¡Cómo recibiría el Verbo en sus manos el alma de su Madre! bondadoso legislador que nos ordenó: «Honra a tu padre y a tu madre» (Ex. 20,12) Si las almas de los justos están en manos de Dios (Sap. 3,1)
«El creador del universo recibió en sus manos el alma sacro santa de la Virgen, que partía a la gloria; de este modo honraba Jesús a la que, esclava por naturaleza, hizo, sin embargo, Madre suya. Legiones de ángeles contemplan, admirándola, esta gloriosa partida, ¿Le diremos muerte? Oh! Aunque tú sagrada y felicísima alma se separe de tu cuerpo inmaculado y éste haya sido colocado en el sepulcro, el hálito de la corrupción no la manchará, pues el cuerpo que permaneciera incólume en el parto, fue conservado. Como el sol, cuando eclipsa una nube, parece haberse oscurecido, pero en realidad continúa brillando en todo su esplendor, así tú, fuente de verdadera luz, inagotable tesoro de la vida, si la muerte veló algún tanto tu grandeza, no pudo apagar los destellos de tu inmensa luz y de la vida inmortal que posees. No. No llamaremos muerte a tu tránsito, sino más bien sueño” (San Juan Damasceno).
Responsorio
- La Madre de Dios ha sido elevada.
- Sobre los coros de los ángeles, al reino de los cielos.
Preces
Los que celebramos el principio de nuestra salvación en la Anunciación del Señor, oremos jubilosos diciendo:
¡Que interceda por nosotros la Santa Madre de Dios!
- Como la Virgen María recibió con gozo el anuncio del ángel, haz, joh Dios!, que nosotros recibamos de buen agrado a nuestro Salvador.
- Tú, que pusiste tus ojos sobre la humildad de tu sierva, acuérdate y compadécete, Padre misericordioso, de todos nosotros.
- De iqual manera que la nueva Eva se sometió a tu palabra divina, así se haga en nosotros conforme a tu voluntad.
- Que Santa María socorra a los pobres, ayude a los débiles, consuele a los tristes, ruegue por los pecadores y por todo el pueblo.
- Virgen Morena de Sopetrán por tu intercesión pedimos acojas las suplicas de nuestros enfermos y de quienes privados de la libertad no pueden venir hasta tu santuario en la Basílica Menor de Sopetrán, para que el Señor les de consuelo, fortaleza, les aumente la fe y la esperanza.
Canto de los GOZOS
Oración
Concédenos, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
Día séptimo
Canto.
MARÍA, TÚ QUE VELAS JUNTO A MÍ
María, Tú que velas junto a mí
y ves el fuego de mi inquietud
María, Madre, enséñame a vivir
con ritmo alegre de juventud. (2)
Ven, Señora a nuestra soledad,
ven a nuestro corazón;
a tantas esperanzas que se han muerto,
a nuestro caminar sin ilusión.
Ven y danos la alegría,
que nace de la fe y el amor,
el gozo de las almas que confían,
en medio del esfuerzo y del dolor.
María, Tú que velas junto a mí…..
Ven y danos tu esperanza,
para sonreír en la aflicción.
La mano que del suelo nos levante
la gracia de la paz en el perdón.
Ven y danos confianza,
sonrisa que en tu pena floreció;
sabiendo que en la duda y las tormentas,
jamás nos abandona nuestro Dios.
María, Tú que velas junto a mí……….
Lectura Bíblica (Jt. 13,31)
“Bendita seas tú por Dios en todas las tiendas de Jacob, porque, entre todas las gentes que oigan tu nombre será glorificado por tu causa el Dios de Israel”.
Consideración
La condujeron los ángeles y los arcángeles, mientras los demonios huían. El aire y los cielos quedaron benditos. Las jerarquías salieron a recibirla repitiendo: “¿Quién es ésta que sube vestida de blanco, naciente como la aurora, hermosa como la luna y escogida como el sol?” (Cant. 6,9). No sube como Elías, ni arrebatada como Pablo «Tú llegas hasta el trono del Rey, mirándole con alegría, llena de confianza, porque Tú eres la alegría de las virtudes, el gozo de los patriarcas, el júbilo de los justos, el deleite de los profetas, la bendición del mundo, la santificación de todas las cosas, el descanso de los atribulados, la ayuda de cuantos te invoquen.» ¡Oh milagro! La muerte odiada ayer, es hoy bendecida. La muerte nos hace felices, porque nos asegura en la virtud. Antes de la muerte no alabes a nadie (Eclesiástico. 11, 30). Pero tales palabras no han sido escritas para María. Ni su bienaventuranza la hizo más perfecta, ni su partida le dio mayor seguridad de la que tenia. No te beatificó, Señora, la muerte, sino que Tú alegraste a la muerte misma. “Como la recibió en sus latitudes aquel cielo al que Ella ganaba en inmensidad.
¡Oh sagrado, adorable y augusto sepulcro, al que los ángeles veneran todavía y los hombres visitan reverentes. A pesar del escaso tiempo que guardaste el cuerpo nuestra Señora! Y tú, ¡oh Virgen!, reprime el ímpetu de nuestros bajos afectos, para que podamos llegar al puerto tranquilo, lugar resplandeciente, por los fulgores del Verbo encarnado, juntamente con el Padre…” (San Juan Damasceno)
Responsorio
- Madre dichosa, Virgen intacta, Reina gloriosa del mundo.
- Intercede por nosotros ante el Señor.
Preces
Proclamemos las grandezas de Dios, Padre todopoderoso, que quiso que todas las generaciones felicitaran a María la Madre de su Hijo, y supliquémosle diciendo:
Que la Madre llena de gracia interceda por nosotros
- Tú, que nos diste a María por madre, concede, por su intercesión, salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores, y a todos abundancia de salud y de paz.
- Haz, Señor, que tu lglesia tenga un solo Corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración, con María la Madre de Jesús.
- Tú, que hiciste de María la Madre de misericordia, haz que los que viven en peligro o están tentados sientan su protección maternal.
- Tú, que encomendaste a María la misión de madre de familia en el hogar de Jesús y de José, haz que, por su intercesión, todas las madres fomenten en sus hogares el amor y la santidad.
- Tú, que coronaste a María como reina del cielo, haz que los difuntos puedan alcanzar con todos los santos la felicidad de tu reino.
- Virgen Morena de Sopetrán intercede por nuestro pueblo ante tu hijo Jesucristo, para que vivamos en paz y fraternidad, que seamos solidarios y sirvamos con el Espíritu de tu Hijo a los más pobres y necesitados. Permite que quienes rezamos con fe esta novena en tu honor, un día alcancemos la alegría de entrar en el Reino de tu amado hijo Jesucristo, nuestro Señor y redentor.
Oración
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.
Día octavo
Canto.
MADRE, ÓYEME
Madre, óyeme, mi plegaria es un grito en la noche.
Madre, mírame, en la noche de mi juventud.
Madre, sálvame, mil peligros acechan mi vida.
Madre, lléname, de esperanza, de amor y de fe.
Madre, guíame, en la sombra no encuentro el camino.
Madre, llévame, que a tu lado feliz cantaré.
Madre, una flor, una flor con espinas es bella.
Madre, un amor, un amor que ha empezado a nacer.
Madre, sonreír, sonreír aunque llore en el alma.
Madre, construir, caminar aunque vuelva a caer.
Madre, sólo soy, el anhelo y la carne que lucha.
Madre, tuyo soy, en tus manos me vengo a poner.
Lectura Biblica (Sof. 3,14.1 5)
“Regocíjate, hija de Sion; grita de júbilo, alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. EI Señor será el Rey de Israel en medio de ti.”
Consideración
«Convenía que si el Señor había dicho que debía ocuparse en las cosas de su Padre (Lc ,49), habitara la Madre en la casa real del Hijo. Convenía que fuera reservado incólume después de la muerte, el cuerpo que en el parto conservó íntegra su virginidad y que habitara en los eternos tabernáculos la que había llevado en su seno al Creador, bajo el aspecto de infante. Convenia que habitara en las mansiones celestes la esposa prometida por el Padre. Convenía que la que había visto con sus ojos corporales, a su Hijo en la cruz y cuyo pecho había sido traspasado con la espada del dolor, le viera ahora sentado con su Padre. Convenía, finalmente, que la Madre de Dios poseyera lo que era propiedad de su Hijo y fuera venerada por todas las criaturas.
Ensalcemos este día con cánticos sagrados. Honremos a María con visitas nocturnas. Agradezcamos con nuestra limpieza de alma y cuerpo a Ella, la verdaderamente pura y limpia. Es natural que la semejanza alegre a los que son semejantes. Si ninguna cosa es más oportuna para dar culto a Dios que la misericordia, ¿podremos negar que nuestra fe agradará también a su bendita Madre? ¡Oh sepulcro entre todos el más sagrado!, ¿Por qué buscar en ti a la que ha sido elevada a os cielos…?” (San Juan Damasceno)
Responsorio
- Madre dichosa, Virgen intacta, Reina Gloriosa del mundo.
- Intercede por nosotros ante el Señor.
Preces
Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:
Que tu Madre, Señor interceda por nosotros.
- Oh Sol de justicia, a quien la Virgen inmaculada precedía cual aurora naciente, haz que vivamos siempre iluminados por la caridad de tu presencia.
- Concédenos, Señor, imitar a María, tu Madre, que escogió la mejor parte, buscando el alimento que perdura hasta la vida eterna.
- Salvador del mundo, que con la eficacia de tu redención preservaste a tu Madre de toda mancha de pecado, líbranos a nosotros de toda culpa.
- Redentor nuestro, que hiciste de la Virgen María tabernáculo purísimo de tu presencia y sagrario del Espíritu Santo, haz también de nosotros templo del Espíritu Santo.
- Virgen Morena de Sopetrán al venerarte en esta Basílica Menor, te presentamos todas las intenciones de tus fieles devotos y venimos con toda confianza, a implorar tu valiosa intercesión por nuestras necesidades y las del mundo entero.
Se cantan los GOZOS
Oración
Dios, todopoderoso, Tú, que inspiraste a la Virgen María cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos que dóciles al soplo del Espíritu Santo podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida. Por nuestro Jesucristo nuestro Señor…
Día noveno
Canto.
UNIDOS A TODOS LOS PUEBLOS.
Yo canto al Señor, porque es grande,
me alegro en el Dios, que me salva,
feliz me dirán las naciones,
en mi descanso su mirada.
Unidos a todos los pueblos,
cantamos al Dios, que nos salva;
Unidos a todos los pueblos,
cantamos al Dios, que nos salva.
Él, hizo en mí, obras grandes,
su amor es más fuerte que el tiempo,
triunfó sobre el mal de este mundo,
derriba a los hombres soberbios.
Unidos a todos los pueblos……..
No quiere el poder de unos pocos,
del polvo a los pobres levanta,
dió pan a los hombres hambrientos,
dejando a los ricos sin nada.
Unidos a todos los pueblos……
Libera a todos los hombres,
cumpliendo la eterna promesa,
que hizo en favor de su pueblo,
los pueblos de toda la tierra.
Unidos a todos los pueblos……
Lectura Bíblica (Zac 9,9)
«Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu Rey que viene a ti justo y victorioso”.
Consideración para el día noveno.
“¡Oh, dichosa María y dignísima de toda alabanza! Oh, Madre gloriosa! Oh, Madre, en cuyas entrañas se aloja el creador de cielo y tierra! Oh felices abrazos los de esta Madre, cuando le dirigía a Jesús las primeras caricias infantiles, como verdadero Hijo suyo, mientras imperaba como verdadero Dios unigénito del Padre!, pues en tu concepción, ¡oh María!, diste a luz, en el tiempo, un niño que es creador desde la eternidad. Oh feliz nacimiento, alegría de los ángeles, deseado por los santos! Recibió injurias, fue cruelmente azotado, bebió hiel y fue sujeto a un patíbulo para demostrar padeciendo que era verdadero hombre y, por lo tanto, que eras tú su verdadera Madre. Pobre de ingenio, ¿Qué puedo yo decir, cuando todo lo que dijese de Ti seria alabanza menguada, siendo tan alta tu dignidad? ; ¿Te llamaré cielo? Eres tú más elevada que el cielo. ¿Te llamaré Madre de las gentes? Es poco. ¿Figura de Dios? Lo eres muy digna. ¿Señora de los ángeles?… Oh, lo demuestras suficientemente en todas las cosas! ¿Qué diré, pues, digno de Ti; qué referiré; siendo la lengua humana incapaz de narrar tus virtudes? No, la lengua no puede expresar lo que el ánimo profiere fervorosamente en el interior. Imploremos, con todo el afecto del corazón, la intercesión de la bienaventurada Virgen, e invoquemos con todo empeño su patrocinio; para que mientras nosotros suplicantes, imploramos su protección en la tierra. Ella se digne interceder por nosotros en el cielo. Pues no hay duda que la que mereció ofrecer tan alto precio para salvarnos, podrá mejor dar un sufragio a todos los santos libertados.” (San Agustín).
Responsorio
- Dichoso el vientre de María la Virgen.
- Que llevó al Hijo del eterno Padre.
Preces
Hermanos: en este dia de la Novena a la Virgen María alabemos a Dios e invoquemos su misericordia, ofrezcamos al Señor nuestras obras y digamos todos:
Escuchanos, Señor.
- Tú elegiste a la Virgen María como santa morada para tu Hijo; haz de nosotros el templo de tu Espíritu.
- Padre de sabiduría, a ejemplo de María, que guardaba en su corazón los gestos y las palabras de Jesús, concédenos saber guardar tu palabra en un corazón puro.
- Rey de reyes y dueño del mundo, que has glorificado a María en su cuerpo y en su alma; inclina nuestros deseos hacia las realidades eternas.
- Tú nos has dado en la Virgen María una Madre; haz que de palabra y de obra, vivamos como verdaderos hijos suyos.
- Virgen Morena de Sopetrán hoy que concluidos con fervor esta santa novena en tu honor, te pedimos que se acreciente nuestra fe, que sepamos amar a Dios en todos los instantes de la vida y llenos de gratitud imploramos tu protección todos nuestros días.
Cantemos los G0Z0S
Oración
Dios todopoderoso y eterno, que, en la gloriosa Madre de tu Hijo, has concedido un celestial amparo a cuantos la invocan, concédenos, por su intercesión, fortaleza en la Fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Por nuestro Jesucristo nuestro Señor.…