Novena a la Madre Teresa de Calcuta
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro,
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Oración inicial:
Santa Teresa de Calcuta, tú permitiste que el amor sediento de Jesús en la cruz, se convirtiese en una llama viva dentro de ti. Llegaste a ser luz de su amor para todos.
Enséñame a dejar que Jesús entre y posea todo mi ser, tan completamente, que mi vida también pueda irradiar luz y amor hacia los demás. Amén.
Reflexión día 1
En 1910, nacía Madre Teresa de Calcuta en Spoke, actual Macedonia. Fue bautizada con el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu. Vivió en el seno de una familia católica albanesa. Ella lo expresaba con estas palabras: “de sangre albanesa, de ciudadanía india”, Su madre esculpió el corazón de su niña con gestos humildes y concretos de ayuda a los pobres y necesitados. Después de la primera comunión y de la confirmación, tuvo claro que quería dedicar su vida al catolicismo. Desde niña se destacó por su espíritu altruista; alimentado también por sus juegos infantiles con su hermana Aga, la protección de su hermano Lázaro, la relación respetuosa y atenta de su abuela, y el dolor de dejar los amigos y su casa para seguir su vocación.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración particular de cada día
Lectura bíblica del segundo día:
“El Señor irá delante de ti; Él estará contigo y no te abandonará ni te dejará desamparado. No temas ni te acobardes” Deuteronomio 31, 8
Reflexión día 2
Santa Teresa de Calcuta desde muy temprano se interesó en la idea de convertirse en misionera. Realizó este proyecto en Dublín, Irlanda, con las Hermanas de Loreto. Allí recibió el nombre de sor Teresa, en honor a santa Teresa de Lisieux. Luego fue enviada a una escuela secundaria para enseñar en Calcuta. Enseñó allí durante muchos años.
En 1946, viajaba en tren para su retiro anual. Sintió que recibió su “inspiración”, su “llamada dentro de la llamada”. Cristo le dijo que abandonara la docencia para trabajar en los barrios marginales de Calcuta, ayudando a los más pobres y enfermos de la ciudad. Este fue un mensaje claro, una “invitación a su segunda vocación”.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del tercer día:
“La explicación de tu palabra ilumina y abre la inteligencia de los sencillos” Salmo 119, 130
Reflexión día 3
El deseo de agradar al Señor se convierte en el objetivo de Madre Teresa. A través de alocuciones y visiones interiores, Jesús le reveló que quería tener en su corazón “a los no amados” y difundir su amor por las almas. Le expresó su dolor por el abandono de los pobres y su sufrimiento de ser ignorado por ellos.
La Madre Teresa tradujo rápidamente su segundo llamado en acciones concretas, para ayudar a los pobres de
la ciudad. La orden de Loreto, permitió a Teresa salir del convento y comenzó a servir en los barrios bajos de Calcuta, con una escuela al aire libre. Estableció un hogar para los indigentes moribundos en un edificio en ruinas, convenció al gobierno de la ciudad para que lo donara a su causa.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del cuarto día:
“El que se apiada del pobre, presta al Señor, y Él le devolverá el bien que hizo” Proverbios 19, 17
Reflexión día 4
Santa Teresa de Calcuta fundó la congregación Hermanas Misioneras de la Caridad, dedicadas al servicio de los más pobres entre los pobres. Pasarían dos años de prueba y discernimiento antes de que Madre Teresa reciba el permiso para fundar esta orden. Luego se pone su conocido sari blanco con ribete azul, para entrar definitivamente al mundo de los pobres.
La Madre Teresa comenzaba su día con Jesús en la Eucaristía y luego salía, rosario en mano, a los barrios marginales para atender a los rechazados, a los no amados, a los abandonados. Después de unos meses, sus antiguas alumnas se unieron a ella, una a una.
También fundó en 1963 a los Hermanos Misioneros de la Caridad. En 1976 la rama contemplativa de las hermanas. En 1979 los Hermanos Contemplativos. Y en 1984 los Padres Misioneros de la Caridad. Explicaba que cada rama de la gran familia de los Misioneros estaba escondida en una de las heridas de Jesús.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del quinto día:
“Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto” Colosenses 3, 14
Reflexión día 5
Esta hambre de amor experimentada por todos los seres humanos, atormenta y corroe a todas las personas en lo más profundo de su ser. Esta hambre es el hambre más profunda, agazapada en el corazón mismo de nuestras sociedades de opulencia.
La Madre Teresa lo comprendió muy bien y lo transmitió a sus Misioneros de la Caridad. Después de expandirse a través de la India, han ido desde Asia a América y desde Australia al África, hasta Roma.
Madre Teresa decía: “para nosotras no tiene importancia la fe que profesan las personas a las que prestamos asistencia. Nuestro criterio de ayuda no son las creencias, sino la necesidad. Jamás permitimos que alguien se aleje de nosotras, sin sentirse mejor y más feliz, pues hay en el mundo otra pobreza peor que lo material: el desprecio que los marginados reciben de la sociedad, que es la más insoportable de las pobrezas”.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del sexto día:
“Perseveren en la oración, velando siempre en ella con acción de gracias” Colosenses 4, 2
Reflexión día 6
El secreto de la Madre Teresa y de sus Misioneros de la Caridad es aquel que Jesús enseñó en el Evangelio: la oración.
Para la Madre Teresa, se revela en una secuencia de inevitable lógica, anotado en unos pequeños cartones, que ella repartía como tarjetas de visitas:
- El fruto del silencio es la oración
- El fruto de la oración es la fe
- El fruto de la fe es el amor
- El fruto del amor es el servicio
- El fruto del servicio es la paz.
Madre Teresa decía: “Cuando miramos la cruz, vemos cuanto nos amó Jesús. Cuando miramos el tabernáculo, vemos cuánto nos ama. A menudo, la mejor forma de rezar, es volviendo nuestra mirada intensa y ferviente hacia Cristo: yo lo miro y Él me mira”.
No es posible comprometerse en el apostolado sin ser un alma de oración, sin olvidarse constantemente de sí mismo y sin someterse a la voluntad de Dios, para que Él pueda pensar a través de nuestro espíritu y trabajar a través de nuestras manos, porque todo lo podemos, si su fuerza está con nosotros.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del séptimo día:
“No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa” Isaías 41, 10
Reflexión día 7
Cuando se publicó el libro “Madre Teresa: ven y se mi luz”, que contiene cartas escritas por la santa a sus directores espirituales, supimos que la Madre Teresa sufrió una honda aridez espiritual.
La crisis espiritual comenzó en los años 50, poco tiempo después de la fundación de la orden Misioneras de la Caridad.
En una de sus cartas escribe: “Señor, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, yo era hija de tu amor, convertida ahora en la más odiada, la que Tú has rechazado, que has echado fuera como no querida y no amada. ¿Dónde está mi fe?
El padre Neuner, que era su confesor, le ayudó a comprender que esa oscuridad y vacilación, representaban la base espiritual del trabajo que Dios le había confiado. Ella aceptó que esa dolorosa experiencia la identificaba con el abandono que sufrió Cristo en la cruz, y también, con el abandono que sufren a diario los pobres. De hecho, a pesar de su vacío interior, siguió creyendo en el Señor y haciendo el bien, queriendo a las personas, sin esperar nada a cambio.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del octavo día:
“Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” Mateo 5, 9
Reflexión día 8
Santa Teresa de Calcuta continuó su trabajo entre los más pobres de los pobres, dependiendo de Dios para todas sus necesidades. hasta su muerte.
A lo largo de los años se le han otorgado numerosos honores, como el premio indio Padmashri y el de modo más notorio, el premio Nobel de la Paz en 1979. Quiso que el dinero que se iba a utilizar para el banquete ceremonial, se donara íntegramente a los pobres de Calcuta. “Las recompensas terrenales son importantes, si se utilizan para ayudar a los necesitados del mundo” fue su explicación.
En su discurso, al recibir el premio Nobel de la Paz, agradeció: “a Dios por el regalo de la paz, que nos recuerda que hemos sido creados para vivir en esa paz, y que Jesús se hizo hombre para traernos esa buena noticia a los pobres”
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Lectura bíblica del noveno día:
“Que cada uno de conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría” 2 Corintios 9, 7
Reflexión día 9
Al final de su vida, la Madre Teresa enfrentó problemas de salud. Murió en Calcuta el 5 de septiembre de 1997, tenía 87 años.
San Juan Pablo II la beatificó, y decía: “Su vida es un testimonio de dignidad. Ella había elegido ser no sólo la más pequeña, sino la sierva de los más pequeños. Su grandeza reside en su capacidad de dar, “de dar hasta que duela”.
En septiembre de 2016, el papa Francisco la canonizaba expresando: “la Madre Teresa, en todos los aspectos de su vida, fue una generosa dispensadora de la misericordia divina. Para ella, la misericordia era la “sal”, que daba sabor a su obra, era la “luz” que brillaba en la oscuridad de los muchos que ya no tenían lágrimas para derramar por su pobreza y su sufrimiento”.
Hoy en día, la Madre Teresa es un emblema de la caridad en todo el mundo, aunque su viaje espiritual nos recuerda que el camino hacia la santidad, nunca es fácil.
Pedir la gracia que se desea alcanzar de Santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida; cuando tenga sed, dame alguien que precise agua; cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor; cuando sufra, dame alguien que necesite consuelo; cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro; cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado; cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos; cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos, cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender; cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos. Dales, a través de nuestras manos, no solo el pan de cada día, sino también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo. Amén
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
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