Aprender a Perdonar como Niños
Miércoles de Misericordia en Cuaresma
La Cuaresma es un camino de cuarenta días que nos invita a la reflexión, el ayuno y la misericordia. En este Miércoles de Misericordia, queremos poner la mirada en los niños, quienes con su corazón puro e inocente nos enseñan a vivir el perdón de una manera genuina y sin condiciones.
Los niños tienen una capacidad innata para perdonar. No guardan rencores, no calculan consecuencias futuras, simplemente olvidan la falta y continúan amando. Es una actitud que los adultos, con el paso del tiempo, tendemos a perder al dejarnos llevar por el orgullo, el dolor y el miedo. Sin embargo, Jesús mismo nos dice en el Evangelio: «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis, porque de ellos es el Reino de Dios» (Marcos 10,14).
Aprender de los niños significa recordar que el perdón es una decisión que libera. Un niño que discute con su amigo hoy, mañana, vuelve a jugar con él como si nada hubiera pasado. No se aferra al enojo ni alimenta el resentimiento. Esta es una muestra viva de misericordia.
La misericordia infantil nos reta a reflexionar sobre cómo podemos imitar esa actitud en nuestra vida diaria. En este tiempo de Cuaresma, estamos llamados a examinar nuestro corazón y preguntarnos: ¿A quién debo perdonar? ¿Cuánto tiempo he llevado una carga que podría soltar si tan solo confiara en la gracia de Dios?
La inocencia de los niños nos recuerda que el perdón no depende de la gravedad de la falta, sino de la disposición de nuestro corazón. Es un acto de amor que nos asemeja a Dios, quien es infinitamente misericordioso con nosotros.
Para vivir este Miércoles de Misericordia, podemos comprometernos a practicar el perdón de manera concreta con nuestros hermanos, te proponemos estos sencillos puntos que son muy fáciles de implementar en la vida diaria.
- Perdonar sin esperar nada a cambio: como lo hacen los niños, olvidemos las ofensas sin exigir una compensación.
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- Reconciliarnos con alguien: Si hay una relación rota en nuestra vida, demos el primer paso hacia la paz.
- Orar por aquellos que nos han herido: Pedir a Dios que bendiga a quienes nos han causado dolor nos ayuda a sanar.
En este tiempo cuaresmal, dejemos que el corazón de un niño nos inspire a vivir con la misma confianza y generosidad. Que nuestra vida refleje la misericordia del Padre, quien nos llama a perdonar setenta veces siete (Mateo 18,22).
«Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mateo 5,7).
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Por: Por Cristian Molina G






