El arte de acoger a los demás
Cada año, nuestra Iglesia Católica conmemora el día de los Santos Marta, María y Lázaro, tres hermanos y amigos entrañables de Jesucristo recordados por su hospitalidad al haberlo acogido en su casa encomendándose a Él con toda la confianza y lealtad. Ellos nos inspiran nuestro tema de hoy, pues hablaremos de lo importante que es ser hospitalarios no sólo con nuestras personas cercanas sino mucho más aún con quienes nos necesitan.
Acoger es una palabra en sí misma muy bonita, pues encierra el acto humanitario de hacer sentir bien recibidos a los demás: bien escuchados, bien arropados, bien abrazados, bien protegidos. Ser hospitalario no se limita a pensar en el acto propio de recibir a alguien en nuestro hogar; se trata, además, de tener una mente abierta que permita la expresión de alguien que piensa diferente, el apoyo a la persona que se siente desubicada o perdida en algún momento de la vida.
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Podríamos citar varios ejemplos de la vida cotidiana que nos ayudan a ilustrar mejor este tema de la acogida. Uno de ellos podría ser apoyar a un nuevo compañero de trabajo que llega desubicado y se siente como un extraño en nuestra empresa; otro de ellos, hacer sentir como en su casa a la persona que nos ayuda con los asuntos del aseo del hogar. También podríamos citar a ayudar en la medida de nuestras posibilidades a los migrantes que lamentablemente pululan en nuestra ciudad.
¿Te animas a cultivar el arte de acoger a los demás? Como Cristianos que somos, deberíamos hacerlo.
Por: Olga Umaña
Realizadora y presentadora Tele VID
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