Recientemente, nuestra Iglesia Católica celebraba el día de San Lorenzo de Brindis, santo italiano de la comunidad de los Capuchinos, quien, entre otras cosas, se caracterizó por ser un excelente mediador en medio de desacuerdos y conflictos. Es por esto que hoy queremos que nuestra conversación esté enfocada en el deseo que todos deberíamos tener de ser personas que apagan incendios y que logran aplacar los ánimos en los momentos difíciles para encontrar las soluciones y salidas a nuestras dificultades.
Qué bueno sería que nosotros fuéramos distinguidos por ser de aquellos que se prestan para apagar las discusiones en vez de azuzarlas; por ser de esa clase de seres humanos que donde llegan siembran calma y esparcen sosiego y esperanza a quienes le rodean. Ver en las redes sociales peleas preocupantes que son grabadas por un montón de testigos que prefieren hacerlo en lugar de mediar para evitar el problema es en verdad triste y repudiable.
Síguenos en nuestras redes sociales.
Un conflicto entre nuestros hermanos podría comenzar simplemente por un malentendido, una mala palabra, un gesto provocador … y contar con la fortuna de que haya una persona que note esa incomodidad y actúe a tiempo de la manera acertada para evitar que esa situación desencadene grandes problemas y consecuencias sería más que una bendición.
Todos anhelamos vivir en un mundo en paz; de igual manera, todos deberíamos proponernos ayudar en ese sentido con nuestras acciones, actitudes y palabras.
Por: Olga Umaña
Sigue nuestro canal de Whatsapp para estar enterado de todo lo que pasa en nuestro canal.