Santa Misa por las Madres del mundo domingo 30 de mayo 12:00 m.

Santa Misa por las Madres en el cielo sábado 29 de mayo 10:30 a.m.

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Poema a las madres

Un ángel

Son tus manos la ternura,

tu regazo protección

tus palabras melodía,

que tranquiliza mi inquieto corazón.

Tu mirada que me arrulla

y tus besos el amor,

grandes alas que sostienen,

cual ángel que me brinda su sincero amor.

Madre, ángel de mi guarda,

dame siempre tu amor y protección

que en mi sueño y pensamiento,

yo te llevo, dulce amor.

Son tus ojos la ternura,

son tus manos mi calor

tu sonrisa mi alegría

madre, ángel de mi corazón.

“Oh Madre mía, quiero decir que

fuiste la guía y norte de mi vida,

gracias a ti estamos en este mundo,

gracias a ti que nos diste el ser,

gracias a ti que nos educaste,

gracias a ti somos lo que somos,

te fuiste, partiste al cielo,

cumpliste tu misión en la vida,

ayudaste al prójimo y al necesitado,

siempre atenta y pendiente de todo,

como olvidar tantas cosas bellas, tu voz, tu risa…

Hoy Padre mío, te pido

con mucha humildad, escucha mi oración

y esté atento a la voz de mis ruegos,

enséñale el camino a mi madre,

para que esté a tu lado Señor,

llévala a descansar al reino de los cielos.

Madre mía, una flor sobre su tumba se marchita

una lágrima sobre tu recuerdo se evapora

una oración por tu alma, la recibe Dios.

Brille para ella la luz perpetua, que descanse en paz.

Amén.”


Oh Dios Mio, eres mi único consuelo en este momento de mucho dolor.

Madre querida lloramos tu ausencia, tu partida, tu pérdida.

Dejas un gran vacío en nuestro corazón y siento que mi mundo se termina.

Oh Señor te pido en nombre de todos nosotros, perdona sus pecados y permite su entrada en el Reino de todos los Santos.

Dios Todopoderoso y eterno podemos en tus manos a nuestra Madre Amada.

Fuiste tu quien la llamó para ahora estar a tu lado.

Concédele el descanso eterno, que nosotros honraremos su nombre aquí en la tierra.

Madre Amada y Querida no me alcanzará la vida eterna para agradecerte lo que tanto hiciste por mi.

Ya que gracias a ti y a tu fortaleza es por lo que hoy somos.

Tu nos educaste, nos llenaste de valores y nos hiciste mejores personas.

Partiste al cielo porque nuestro Dios así lo quiso.

Nos enseñaste la diferencia entre lo bueno y lo malo, nos diste muchas alegrías y siempre estabas ahí cuando más lo necesitábamos.

En la Tierra cumpliste tu misión, nos guiaste por el camino del bien y ayudaste al más necesitado.

Como olvidar tu perfume, tu sonrisa y tu tierna voz, para nosotros fuiste la mujer más perfecta.

Padre Amado, te pido de todo corazón que escuches mi oración, escucha mis ruegos y súplicas, guía a mi Madre en todo momento.

Llévala al descanso eterno en tu reino glorioso.

Madre Amada y Querida sobre tu tumba rezare y pediré en todo momento por ti, se que desde el cielo me cuidaras y seguirás guiando mis pasos.

Señor recibe esta oración a mi Madre llena de amor y paz.

Amén.


Te rezamos Señor, por nuestra madre.

La recordamos con paz y con amor ante Ti,

seguros de que ella vive,

como estamos seguros de que vives Tú

y de que tu amor dura para siempre.

La recordamos cuando estaba entre nosotros…

A veces, nos parece sentir el calor y el sosiego

de su presencia protectora

como cuando vivía aquí,

mucho más para nosotros que para sí misma.

Dale, Señor, tu amor, dale tu vida. Dale tu paz.

Tenla muy cerca de Ti.

Sea feliz y ruegue ante Ti por nosotros.

Ayúdanos a vivir lo que ella nos enseño,

más con amor que con palabras.

A rezarte como ella, a quererte como ella,

a hacer de Ti y de los demás, igual que ella,

el sentido de nuestra vida.

Y si por descuido o por debilidad en algo te faltó,

perdónala, Tú que sabes lo que es ser Padre y Madre

y conoces como nadie el amor y el perdón

sin medida ni límites…

Perdónale sus faltas por lo mucho que amó a todos.

Gracias, Señor, por esta oración que nos llena de paz

en el recuerdo de nuestra madre.

Amén.

Padre Celestial,

Te damos gracias por nuestras madres, a las que Tú les has confiado el cuidado precioso de la vida humana desde su inicio. Tú has dado a la mujer la capacidad de participar contigo en la creación de nueva vida. Haz que cada mujer pueda comprender el significado de esta bendición.

Mira a cada madre que está esperando un hijo, fortalece su fe en Tu paternal cuidado y amor para con ella y para su hijo en camino. Dale valentía en tiempos de miedo o dolor, comprensión en los momentos de incertidumbre y duda, y esperanza en tiempos de problemas. 

Concédele alegría en el nacimiento de su hijo. Bendice a las madres a quienes les has dado el gran privilegio y la responsabilidad de ser formadoras de un niño o una niña. 

Haz que todas ellas puedan fomentar la fe de sus hijos, siguiendo el ejemplo de María, la Madre de Tu Hijo. Ayuda a todas las «madres espirituales», quienes están al cuidado de los hijos de  otros y asumen su tarea con amor maternal, y que puedan descubrir, que engendrar vida es mucho más que dar a luz.

Te pedimos que envíes el Espíritu Santo Consolador a las madres que han perdido hijos, que están enfermos o separados de sus familias, que se encuentran en peligro o problemas de cualquier tipo. Muéstrales Tu misericordia y dales fortaleza y serenidad.

Colma de tu paz a las madres que ya no están con nosotros, que disfruten en Tu presencia del fruto de sus esfuerzos en la tierra. María, Madre del Cielo, intercede por todas las madres, sé su guía y consuelo. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo.

 Amén


Padre de amor, que quisiste hacer a las mamás, colaboradoras tuyas en la hermosa tarea de la concepción y el cuidado de la vida de los seres humanos que con tanto amor creas cada día, escucha nuestra oración.

Te pedimos, Padre, por todas las mamás del mundo, para que tomen conciencia de la bella misión que les confiaste, y sepan cumplirla cabalmente, con amor y dedicación, alegría y esperanza, siguiendo el ejemplo de María, la Madre de Jesús, tu Hijo amado.

Fortalécelas con los dones de tu amor compasivo y misericordioso, para que puedan ser para sus hijos e hijas, verdaderas maestras y guías en el camino de la vida, y superando con paciencia y vigor, sus limitaciones y dificultades, les den siempre lo mejor de sí mismas con entusiasmo y generosidad.

Llena sus corazones con tu ternura, para que puedan secar con ella las lágrimas de sus hijos. Abrázalas fuerte, para que sean capaces de llevarlos con amorosa autoridad por el camino que conduce a Ti.

De una manera especial te pedimos, por aquellas mamás que, por diversas circunstancias, viven momentos de dificultad, y se sienten temerosas y sin fuerzas para seguir adelante.

Confiamos a tus manos de Padre a las mamás víctimas de la injusticia y la violencia, que en nuestro país y en cualquier lugar del mundo, huyen de sus hogares, para salvar su vida y la vida de sus hijos, con la esperanza de poder construir para ellos un futuro de paz y prosperidad.

A las mamás adolescentes que se ven sorprendidas por su precoz maternidad.

A las mamás de hijos enfermos o discapacitados que luchan por sacarlos adelante.

A las mamás de hijos difíciles.

A las que se sienten solas,

A las que están enfermas,

A las que viven en la pobreza,

A las que tienen miedo,

A las que han sido abandonadas por sus esposos y compañeros,

A las que son ofendidas por sus hijos,

A las que nadie reconoce sus muchos sacrificios,

A las que deben enfrentar cada día multitud de problemas que nosotros, en medio de la comodidad de nuestra vida, no logramos siquiera imaginar.

Bendícenos a todos nosotros con tu amor de Padre y Madre, que nos protege de todos los peligros, nos guía por el camino de la vida, nos cuida y fortalece, perdona nuestros pecados y sana nuestras miserias. 

Amén.