ÁNGELUS

Domingo 19 de septiembre de 2021

“¿Sé servir?”

El evangelio de la liturgia del domingo 19 de septiembre ( Mc 9, 30-37) narra que, camino a Jerusalén, los discípulos de Jesús discutieron sobre quién «entre ellos era el mejor» (v. 34). Entonces Jesús les dirigió la palabra: «Si alguno quiere ser el primero, debe ser el último de todos y el servidor de todos» (v. 35). A través de esta frase, el Señor confirma que el valor de una persona no depende de lo que hace o de lo que tiene. La grandeza y el éxito, a los ojos de Dios, se miden en el servicio. Eres grande no por lo que tienes, sino por lo que das. 

Actualmente la palabra “servicio” parece sin significado, sin embargo en el evangelio su sentido es concreto. Servir es hacer como Jesús, quien en breves palabras dejó en claro que vino a la tierra “no para ser servido, sino para servir” ( Mc10,45). Por tanto, como seguidores del Señor, debemos seguir el camino del servicio. Y esto sabemos bien que nos cuesta dinero y esfuerzo, pero a medida que crece el cuidado y la disponibilidad hacia los demás, nos encontramos en libertad. Cuanto más servimos, más sentimos la presencia de Dios. Especialmente cuando servimos a los que no tienen nada que devolvernos, los pobres, abrazados sus dificultades y necesidades, con tierna compasión: y allí descubrimos que a su vez somos amados y abrazados por Dios.

Jesús, precisamente para ilustrar esto, después de haber hablado de la importancia del servicio, hace un gesto. Hemos visto que los gestos de Jesús son más fuertes que las palabras que usa. ¿Y cuál es el gesto? Toma a un niño y lo coloca entre los discípulos, en el centro, en el lugar más importante (cf. v. 36). El niño, en el Evangelio, no simboliza tanto la inocencia como la pequeñez. Porque los pequeños, como los niños, dependen de los demás, de los adultos, necesitan recibir. Jesús abraza a ese niño y dice que quien recibe a un pequeño, un niño, lo recibe a él (cf. v. 37). 

Para concluir, el Santo Padre abre la siguiente reflexión: yo, que sigo a Jesús, me interesa ¿quién es el más descuidado? o, como los discípulos ese día, ¿estoy buscando gratificación personal?.

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